Nueve meses bajo detención de ICE por no poder pagar la fianza

Padres de bajos ingresos sufren porque no pueden reunir los miles de dólares que necesitan para cubrir las fianzas que les den la libertad a sus hijos y pelear sus casos fuera de la reclusión
Nueve meses bajo detención de ICE por no poder pagar la fianza
Héctor Jesús Altamirano, tiene nueve meses bajo custodia del Servicio de Migración y Aduanas (ICE) por no poder pagar la fianza.
Foto: Cortesía Familia Altamirano / Impremedia/La Opinion

Héctor Jesús Altamirano, de 29 años, tiene nueve meses bajo custodia del Servicio de Migración y Aduanas (ICE) en el Centro de Detención de Adelanto porque sus padres no pueden pagar la fianza de 15,000 dólares que le impusieron para dejarlo libre.

Yo quisiera que nos fijaran cantidades que las personas de bajos ingresos pudiéramos cubrir como de 2,000, 3,000 dólares. Mi esposo es cocinero y es el único que trabaja en la casa”, dice Antonia Guardado, madre de Altamirano.

Su queja llega un día después que la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) presentó una demanda colectiva para que las fianzas de los inmigrantes detenidos sean similares a las que se solicitan en los casos criminals, que son del 10% del costo total. Las altas fianzas que se imponen a los inmigrantes arrestados para dejarlos en libertad los obliga a pasar meses y hasta años en los centros de detención de ICE, alega el ACLU.

“Mi hijo está desesperado. Pero no hemos tenido el dinero para pagar la fianza. Ya hemos pagado 6,400 dólares a dos abogados que no han hecho nada”, externa la madre.

En un comunicado, ICE establece que la cantidad que se fija por una fianza se basa en el riesgo de fuga y es un mecanismo para hacer que el inmigrante se presente a la corte cuando se le requiere.

“Cada caso es revisado individualmente y se toman en cuenta factores como su historial migratorio y criminal así como los lazos con la comunidad, entre otros”, indica ICE.

Antonia Guardado habla de su hijo HeŽctor Jesuœs Altamirano, detenido en el centro de detenci—ón de Adelanto. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)
Antonia Guardado habla de su hijo HeŽctor Jesuœs Altamirano, detenido en el centro de detenci—ón de Adelanto. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinion)

Altas fianzas

El abogado en migración Alex Gálvez, a quien La Opinión consultó sobre las fianzas, añade que los jueces suelen fijar las fianzas considerando también el peligro que representan para la sociedad y las probabilidades de ganar el caso.

Lo mínimo que he visto que piden de fianza son 1,500 dólares, pero también me ha tocado casos de 50,000 dólares y hasta 100,000 y 200,000”, expone.

Señala que en la audiencia con el juez, el abogado que represente al detenido puede pedir una rebaja de la fianza.

“Si no se plantea en la audiencia, es muy difícil lograrlo después”, establece Gálvez.

Mi recomendación a los padres del muchacho es que hagan el esfuerzo por pagar la fianza, porque de otra manera, el proceso de deportación se puede dar en meses”, sugiere el jurista.

La deportación de Altamirano a México sería terrible, dice su madre.

“Allá sólo tiene a sus abuelos que están muy enfermos y casi alcanzan los 80 años”, comenta Guardado.

Agrega que le preocupa que en México su hijo se pueda involucrarse en la delincuencia porque admite que tiene primos que andan en malos pasos.

Antonia Guardado con su nieto Emiliano S‡nchez. (Foto Aurelia Ventura/La Opinion)
Antonia Guardado con su nieto Emiliano S‡nchez. (Foto Aurelia Ventura/La Opinion)

Problemas legales

Altamirano fue traído por sus padres a Los Ángeles a los nueve meses de edad. Inicialmente fue arrestado por la policía de Los Ángeles cuando bebía cerveza en un parque. De ahí fue entregado a La Migra. Salió libre con un grillete de monitoreo electrónico.

“Se lo quitaron a los seis meses, pero como llegó tarde a una cita se lo volvieron a poner”, recuerda Guardado.

Cuando de nuevo fue liberado del grillete, a Altamirano se le ocurrió no pagar el pasaje del metro. Al ser descubierto fue arrestado y pasó varios días en la cárcel de Los Ángeles. El incidente ocurrió justo el día que debía presentarse a una cita a Migración. Cuando por fin acudió, fue arrestado y enviado al Centro de Detención de Adelanto.

Reconozco que mi hijo es descuidado, impuntual, es de lento aprendizaje. Por ahorrarse siete dólares al no pagar el Metro ahora está al borde de la deportación. Lo único que queremos es que nos pongan una fianza accesible, para que al salir se ponga a trabajar y pueda pelear su caso fuera”, suplica la madre.