Editorial: En defensa de la calidad del aire

Es necesario mantener en Los Angeles la prioridad de tratar de limpiar el aire a toda costa

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Editorial: En defensa de la calidad del aire
Los Ángeles está entre las ciudades con mayor contaminación del aire.
Foto: Archivo / La Opinión

Las noticias sobre el aire en Los Angeles son mixtas. Se redujo la cantidad de días al año insalubres por el alto nivel de ozono y el área es de las más contaminadas de la nación. A esto se  suman las presiones políticas que quieren privilegiar los intereses de la industria petrolera por sobre la salud de los angelinos.

El reporte del Estado del Aire que realiza la Asociación Americana del Pulmón señaló que el 52% de los estadounidenses viven en condados con elevada insalubridad en el aire, ya sea por el ozono u otros contaminantes. Cerca de 20 millones de personas viven en 13 condados, entre ellos Los Angeles, que no pasaron las tres pruebas sobre la calidad del aire.

El análisis también indicó la relación que existe entre la pobreza y la contaminación. Se estimó que 24.8 millones de personas que viven por debajo del nivel de pobreza están en condados en donde no pasa una de las tres pruebas. De estos, cerca de 3.8 millones viven en áreas como Los Angeles.

La situación está muy lejos de ser aceptable a pesar de haber avances gracias al ahorro de electricidad, el uso del transporte público y regulaciones. El Distrito para la Calidad del Aire en la Costa Sur (SCAQMD) es en gran responsable de la mejorías. Pero eso está cambiando con el reemplazo de varios de los 13 integrantes del panel, quedando ahora bajo control de una mayoría republicana que es  “más amigable” con la industria.

Este cambio se reflejó, por ejemplo, cuando en diciembre el SCAQMD rechazó las recomendaciones de sus especialistas de implementar un programa para reducir las emisiones  de las refinerías, plantas energéticas y otros contaminadores, y aceptó el plan de la Western States Petroleum Association. La industria quiere retrasar los planes por considerarlos muy onerosos.

La contaminación del aire es una urgencia médica. Cada día que pasa hay más niños con asma y adultos con problemas cardíacos entre otros males causados por la contaminación. Por eso estamos de acuerdo con la propuesta SB 1387 del senador Kevin De León de ampliar el número de personas en el SCAQMD para garantizar la presencia de activistas de la justicia ambiental.

Suele ser un mal precedente cambiar la cifra de integrantes de paneles regulatorios por cuestiones políticas, pero este caso requiere una acción inmediata ya no solo para mejorar la calidad del aire, sino para no perder lo logrado.