El Tri tiene grandes atacantes y gol, pero su defensa se ha visto vulnerable y lenta en la Copa América

El duelo contra Chile de cuartos de final es el primer gran desafío de México desde que Juan Carlos Osorio es el técnico
El Tri tiene grandes atacantes y gol, pero su defensa se ha visto vulnerable y lenta en la Copa América
Si por algo no para México es por buenos atacantes. 'Chicharito' es el goleador de referencia, pero 'Tecatito' Corona el hombre del desequilibrio.
Foto: Getty Images

El Tri afronta con más fortalezas que debilidades el primer gran desafío en la era de Juan Carlos Osorio como entrenador del seleccionado, al medirse ante la escuadra chilena por un pase a las semifinales de la Copa América Centenario.

La balanza está del lado de Osorio en el recuento de resultados con una foja de nueve victorias y apenas un empate, con 20 goles a favor y dos en contra, desde que debutó en eliminatorias mundialistas el 13 de noviembre del año pasado.

La racha perfecta del combinado mexicano bajo Osorio terminó justo en el duelo anterior con un empate ante Venezuela, resultado que abrió la puerta a cuestionamientos sobre los puntos vulnerables y las rotaciones de jugadores del estratega colombiano y evidenciaron la necesidad de reparar fugas si se desea aspirar a lo más grande.

LAS FORTALEZAS

Variadas estrategias

Osorio consiguió en pocos meses que el equipo tenga una gran variedad de parados. En esta Copa América Centenario ya utilizó a sus tres porteros en cada uno de los juegos de la fase de grupos y modificó alineaciones en función de las necesidades. Sus planes funcionaron al finiquitar la fase inicial a la cabeza de su grupo con dos triunfos y un empate.

Delantera de gran nivel

Pese a las ausencias de Carlos Vela y Gio dos Santos, el equipo cuenta con una vasta gama de elementos para satisfacer los requerimientos de Osorio. Sus jóvenes delanteros Hirving Lozano, Jesús “Tecatito” Corona, además de Javier “Chicharito” Hernández, lucen en su más alto nivel y cuentan con el apoyo de dos expertos en la batalla cuerpo a cuerpo en trincheras: Raúl Jiménez y el veterano Oribe Peralta. La bonanza ofensiva Tricolor es evidente cuando presumen seis goles en la primera ronda.

Capacidad de reacción

Osorio mostró su capacidad para revertir un mal momento cuando en el último duelo de la fase de grupos ante Venezuela modificó el esquema con los ingresos de “Tecatito” y Miguel Layún para tomar el control del esférico y rescatar el empate. Sus movimientos han logrado que el equipo eleve su potencial y no se le ha caído.

LAS DEBILIDADES

El mediocampo flaquea

La selección busca la posesión del esférico y con esta idea ha sido dominadora de dicha estadística en los duelos de la Copa América, pero sus rivales han gozado de varias oportunidades para hacer daño con una gran variedad de llegadas y disparos al arco. Los duelos ante Jamaica y Venezuela evidenciaron episodios con poca recuperación de balón en la medular tricolor, así como la ausencia de un futbolista capaz de pausar la extremada verticalidad del equipo. Osorio carece de un futbolista encargado de dar ritmo y marcar los tiempos para conservar más el balón y apagar el ímpetu rival.

Menor intensidad con ventaja

Por momentos la selección parece bajar el ritmo, como en el duelo que ganaban 1-0 ante Uruguay. Ahí México dejó de ser incisivo en la salida charrúa y sólo recuperó esa presión hasta que se vio igualado. Ese gol uruguayo hizo que volvieran a adelantar filas para terminar imponiéndose 3-1. Una historia similar sucedió ante Jamaica. Después de tomar la ventaja a los 18 minutos con gol dl “Chicharito”, el equipo se relajó y fue dominado por los caribeños, que no concretaron varias llegadas claras que tuvieron y cayeron 2-0 cuando Oribe Peralta sentenció a los 81 minutos.

Las espaldas en la zaga

Jugadores como el chileno Alexis Sánchez son una pesadilla para los defensas mexicanos. Con Rafael Márquez se gana orden, ubicación y una salida limpia de balón desde la zona profunda para construir ataques, pero los despistes en el mediocampo y las pérdidas de balón que estos conllevan dejan mal parada a una zaga que no se destaca por su velocidad y esto ante el jugador del Arsenal inglés es una invitación al desastr.