Los trabajadores regalan $61,400 millones a sus empresas

El 55% de los trabajadores no usó el año pasado todos sus días de vacaciones
Los trabajadores regalan $61,400 millones a sus empresas
EEUU tiene pocos días de vacaciones y además los trabajadores no usan todos los días que tienen disponibles.
Foto: Shutterstock / .Shutterstock

¿Generosidad o ansiedad?

Los trabajadores de EEUU con derecho a vacaciones que no se las toman están regalando días de trabajo gratis a sus empresas. Millones de días.

Para ser más exactos y según los cálculos de Project:Time off, una inciativa de la industria de los viajes y el consumo que ha financiado el estudio, el año pasado se quedaron sin usar 658 millones días de vacaciones. De ellos, 222 millones ya están perdidos porque no se van a recompensar con otro beneficio o acumular.

Es algo que supone $61,400 millones en beneficios que se quedan encima de la mesa.

Los trabajadores de EEUU no se toman tantas vacaciones como los de otras áreas del mundo desde hace muchos años y aunque tengan derecho a ello no lo ejercen del todo. Y la diferencia es cada vez mayor porque en los últimos años la situación ha ido empeorando. “Durante décadas los americanos han disfrutado de unos 20.3 días de vacaciones anuales pero a comienzos de 2000 empezaron a reducirse los días hasta que en 2015 el promedio fue de 16.2 días. Una semana menos que entre 1978 y 2000.

Peor aún, por primera vez se ha verificado que esta tendencia está siendo abrazada por un mayor número de trabajadores. Si en previos estudios se detectaba que el 42% dejaba parte de sus vacaciones sin usar ahora este porcentaje se ha ampliado hasta afectar a más de la mitad de quienes tienen un empleo. El 55% no usa todos sus días de descanso.

Y ¿Por qué?

Hay varios problemas que reflejan la realidad de distintas empresas o tipos de trabajo. El 37% de los entrevistados por Project:Time Off teme que a la vuelta de su tiempo libre se vaya a encontrar con una montaña de trabajo que ha quedado retrasado porque nadie lo ha hecho. El 30% cree que nadie puede hacer su trabajo (algo que puede ser verdad en empresas donde pocos trabajos son redundantes o flexibles) y también un porcentaje de dos dígitos teme verse como reemplazable o poco comprometido con su trabajo.

Para los investigadores que han hecho este informe el cambio depende de la acción de los gestores de las empresas.

Los jefes son las personas con más influencia y el 80% de los trabajadores afirma que si se sintieran más apoyados por sus superiores a la hora de programar unas vacaciones lo harían. El problema es que no reciben este mensaje. Una de las conclusiones del estudio es que seis de cada 10 empleados no tienen apoyo por parte de su jefe en este sentido ni de sus compañeros. El problema, no obstante, es que apenas se habla de este beneficio y el 65% de los trabajadores bien no reciben un mensaje positivo sobre las vacaciones o el que reciben no lo es.

La contestación a la pregunta que abre esta nota es clara: ansiedad.

¿Qué se pierde por el camino?

La posibilidad de eliminar el estrés, la ansiedad o el proceso de desgaste durante unas semanas al menos. Pero sobre todo hay un costo económico porque se pierde el potencial de gastos e ingresos del turismo y los servicios.

“Si los trabajadores hubieran usado su tiempo de vacaciones el año pasado el gasto en consumo habría subido unos $223,000 millones y las empresas que dependen del turismo y el tiempo libre podrían haber creado 1.6 millones de trabajos, es decir, unos $65,000 millones más de ingresos potenciales.