¿Cuánto sabes de los ángeles?

Los hay con alas y halos, vestidos de blanco y con espadas. Algunos protegen y otros luchan contra la oscuridad. Pero la imagen popular de los ángeles no siempre coincide con lo que dicen las creencias religiosas. Ilumínate con este informe.

¿Cuánto sabes de los ángeles?
La representación artística de los ángeles no siempre coincide con lo que describen las escrituras religiosas.
Foto: Thinkstock

Los ángeles aparecen por todas partes en la cultura popular, desde villancicos hasta canciones pop, desde arte moderno hasta tarjetas de saludos.

Pero estos seres celestiales, que son comunes a una variedad de creencias religiosas, tienen una historia mucho más rica de lo que parece a partir de estos ejemplos.

Las diferentes formas en las que han sido representados con el paso del tiempo muestran mucho sobre la historia del cristianismo y por qué la gente necesita creer en los ángeles.

La mayoría de nosotros pensamos que tenemos una idea bastante buena de lo que son y cómo son los ángeles. Pero, ¿cómo su imagen popular se compara con lo que se describe en la Biblia?

Alas y halos

Las esculturas y pinturas de ángeles en su mayoría tienen alas, pero la Biblia no los describe a estos seres así. Foto: Getty
Las esculturas y pinturas de ángeles en su mayoría tienen alas, pero la Biblia no los describe a estos seres así. Foto: Getty

En ninguna parte de las escrituras religiosas cristianas dice que los ángeles tienen alas o halos, aunque los artistas a menudo les agregan estos elementos. Otros seres angelicales, como los serafines, sí tienen alas.

Por otra parte, los ángeles guardianes no se mencionan específicamente en las escrituras, pero el salmo 91:12 hace referencia a la protección: “Ellos te llevarán en sus manos, para que no tropieces con tu pie …”.

En cuanto al género, se cree que los ángeles no tienen. No obstante, cuando los escritores bíblicos se refieren a ellos, por lo general, usan pronombres masculinos. En las primeras ilustraciones también eran representados bajo el género masculino.

Los querubines no son los bebés con mejillas rosadas que aparecen en las pinturas renacentistas. Ellos son llamados putti. Los querubines eran originalmente figuras fuertes y protectoras.

El cuadro “La Madonna Sixtina” del artista renacentista Rafael lleva a dos ángeles en su margen inferior. Foto: Getty

El cuadro “La Madonna Sixtina” del artista renacentista Rafael lleva a dos ángeles en su margen inferior.

Jerarquía celestial

El erudito cristiano Dionisio presentó hace unos 1.500 años una jerarquía celestial de nueve posiciones, explicando las funciones de los diferentes seres angelicales.

Hay variaciones en la jerarquía celestial, incluso entre los teólogos medievales. Diferentes religiones reconocen también otras órdenes de seres angelicales o interpretan textos religiosos sobre la importancia de los ángeles de diferentes maneras.

A través de su jerarquía, Dionisio quería crear un arreglo perfecto, para mostrar las diferentes formas en la que la obra de Dios se transmite.

Cómo ven otras religiones a los ángeles

Los seres angelicales aparecen en muchas de las principales religiones del mundo. ¿Por qué son tan importantes para estas creencias?

Se confunde a los bebés con mejillas rosadas con querubines, pero en realidad se llaman putti. Foto: Getty

Islam

Los ángeles son mencionados muchas veces en el Corán y se describen como mensajeros de Dios. Creer en los ángeles es uno de los seis artículos de fe.

Hinduismo

Los textos hindúes se refieren a los Gandharvas, que son músicos divinos que vuelan, regulan las estrellas y llevan mensajes entre dioses y humanos.

Judaísmo

La palabra hebrea para ángel es mal’akh y significa mensajero. Los ángeles en el judaísmo tienen una variedad de funciones, incluyendo la de proteger, sanar y enseñar.

La estatua del Arcángel Miguel fue recientemente restaurada y vuelta a colocar en la cúpula de la abadía de San Michel en la región de Normandía, noroeste de Francia. Foto: Getty

La estatua del Arcángel Miguel fue recientemente restaurada y vuelta a colocar en la cúpula de la abadía de San Michel en la región de Normandía, noroeste de Francia.

Por Valery Rees, Especialista en Renacimiento