Exigen urgentes reformas en la Agencia de Servicios a la Niñez

Defensora del Pueblo acusa de negligencia a esa agencia y que muertes como la del niño Zymere Perkins pudieron evitarse
Exigen urgentes reformas en la Agencia de Servicios a la Niñez
El niño Zymere Perkins tenía seis años.

La Agencia de Servicios a la Niñez (ACS) está mal administrada y los recientes casos de muertes de menores en la ciudad evidencia una flagrante negligencia, sentenció la Defensora del Pueblo Letitia James, quien pidió una reforma urgente de esa agencia.

James hizo tales puntualizaciones a través de una columna de opinión en un periódico local. La defensora centró sus críticas a la administración De Blasio y a la ACS tras la muerte del niño Zymere Perkins, de seis años de edad, el último de un sinnúmero de muertes de niños, que asegura, pudieron evitarse.

El niño murió el martes de esta semana una vez que su madre lo llevara en busca de que lo atendieran en un hospital de Harlem. La autopsia reveló que su muerte fue causada por golpes en la cabeza y en todo el cuerpo, propinados con un palo de escoba.

El artículo de James empieza asegurando que la ACS está mal administrada y que esto está costando vidas como la de Perkins.

James escribió que Perkins era un niño con comprobados casos de abuso físico y abandono, que no estaba registrado para asistir a la escuela este otoño. Esta fue una señal de alerta que debería haber dado lugar a la acción de la ACS.

La Defensora Pública recordó que el mes pasado, su oficina emitió un informe crítico sobre muertes infantiles similares. En este informe, detalló James, se encontró un patrón de que la ACS  no hizo caso a las señales de advertencia, como el marcado ausentismo escolar que era lo que ocurría con el niño Perkins y que a menudo es una señal de advertencia de que un menor está en grave peligro.

El Departamento de Educación (DOE) se supone que debe comunicarse con la ACS cuando los niños están perdiendo cantidades excesivas de clases, o hay otros signos de abuso o negligencia. Este sistema debe ser revisado, sostuvo James.

“La muerte de Perkins es un grotesco ejemplo de la necesidad de reformar la AEC. Demasiados niños inocentes están muriendo bajo la “protección” de una agencia defectuosa. Hay que evitar que más vidas como la de Perkins terminen demasiado pronto”.

En una de sus observaciones, la defensora pública puntualizó que respeta al Alcalde De Blasio, pero que está en  desacuerdo sobre el diagnóstico que tiene él, respecto de lo que se necesita para mejorar el sistema.

“Ya sabemos lo que está mal. De hecho, mi oficina ha impulsado repetidamente soluciones políticas específicas para fundamentalmente mejorar los servicios de protección y prevención a los niños que presta la ACS”.

La Defensora Pública anota que hasta el momento la ACS ha ido en contra  de los esfuerzos de reforma que ha impulsado su oficina. En su lugar, escribió James, ellos han propuesto comités no vinculantes para estudiar los casos, lo cual es un ejercicio redundante y burocrático para ocultar el fondo de la problemática.

Finalmente James subrayó que bajo el ojo no tan vigilante de la ACS, los niños siguen muriendo bajo circunstancias que pueden ser evitables.

“Esto es más que inaceptable porque traiciona nuestra conciencia moral. Tenemos que centrarnos en nuestros hijos y protegerlos de cualquier daño, pero esto sólo ocurrirá cuando transformemos drásticamente el sistema de cuidado de los niños más vulnerables de la ciudad de Nueva York y crear un sistema de rendición de cuentas, responsabilidad y atención eficaz”.

Reformas sugeridas

En primer lugar, la agencia debe ejercer un control más riguroso de sus agencias contratadas, entrenar adecuadamente y supervisar los trabajadores sociales.

En segundo lugar, la ACS debe proporcionar un apoyo más profundo a los niños que están saliendo de los servicios de cuidado infantil o de los servicios preventivos de crianza para asegurar que estos no están siendo abusados nuevamente o descuidados. Esta ayuda también debe ser proporcionada a las familias que están siendo reunificadas con sus hijos.

Por último, la ACS debería asegurar que el cuidado de salud necesario a los niños en condición de riesgo o enfermos se está cumpliendo.

La mitad de las muertes reportadas en el informe de la Defensora del Pueblo resultaron de las familias que no buscan atención médica oportuna para los niños y porque la  ACS no llevó a cabo el número apropiado de visitas médicas a los niños enfermos. En estos casos, las muertes se podrían haber evitado si la ACS hubiese tenido o proporcionaba la supervisión adecuada.