Abuelo baleado en Bakersfield tenía un crucifijo en la mano, no una pistola

Un vecino llamó a la policía y reportó erróneamente que la víctima, que sufría demencia, estaba armada con un revólver
Abuelo baleado en Bakersfield tenía un crucifijo en la mano, no una pistola
Francisco Serna, de 73 años, fue fatalmente disparado por agentes de la policía de Bakersfield el día 12.
Foto: Cortesía/Familia Serna

Un hombre de 73 años y residente en Bakersfield, Francisco Serna, fue abatido por un agente del departamento local de policía después de que se reportara erróneamente que se encontraba armado.

El caso ha levantado polémica y ha motivado al recién nombrado jefe del Departamento de Policía de Bakersfield (BPD, por sus siglas en inglés), Lyle Martin, a dar el martes una conferencia de prensa en la que ha compartido más detalles de lo ocurrido, dejando claro que lo cargaba en la mano era un crucifijo, no una pistola.

Los hechos ocurrieron en el 7900 de la avenida Silver Birch, hacia las 12:30 p.m. Una vecina se encontraba descargando la compra de su vehículo frente a su casa cuando Serna, que vivía en la misma cuadra, se le acercó. La mujer se asustó porque el hombre actuaba de manera errática y mantuvo todo el tiempo la mano metida en un bolsillo de su cazadora, donde vio que sostenía un objeto oscuro que creyó que se trataba de un arma de fuego.

La vecina entró entonces a su casa y le contó a su marido lo ocurrido. Este llamó a la policía de Bakersfield y reportó erróneamente que Serna tenía, como hecho, una pistola. Cuando los agentes llegaron y estaban hablando con la pareja fuera de su domicilio, la mujer vio a Serna al otro lado de la calle y lo identificó como el sospechoso.

La pareja se metió en su casa y los agentes se pusieron a cubierto. Serna empezó entonces a caminar hacia los policías, haciendo caso omiso a sus órdenes de detenerse y mostrar su manos, que mantuvo ocultas en los bolsillos. Uno de los agentes, que participaba por primera vez en un tiroteo desde que se unió al departamento en julio de 2015, abrió fuego siete veces contra el hombre cuando se encontraba a unos 20 pies de distancia.

Serna resultó muerto en la escena. Cuando la policía registró a la víctima, el objeto que descubrieron en su bolsillo era un crucifijo de madera falsa de color oscuro. La búsqueda en la propiedad de Serna o en las cercanías del lugar tampoco encontró ninguna pistola.

El hijo de la víctima, Rogelio Serna, contó que su padre no tenía ningún arma y mostraba síntomas tempranos de demencia ya que a veces sufría alucinaciones, y que dichos síntomas habían empeorado a lo largo del último mes.

Al parecer, unas ocho horas antes del tiroteo, Serna había tenido un altercado con otro vecino que también pensó que estaba armado pero no había alertado a la policía. El hombre contó que Serna comenzó a golpear sus puertas y sus ventanas e intentó arrastrarlo fuera de su casa para pelear con él, y que todo el tiempo fingía tener una pistola escondida en el bolsillo.

El incidente ha hecho que se levanten cuestiones sobre la capacitación de la policía para resolver conflictos que involucren a personas mayores y con enfermedades mentales.

Martin, que acababa de ser nombrado como jefe del BPD y tomó juramento este miércoles, calificó el incidente de “trágico” y expresó que su voluntad de discutir los hechos tan pronto después de que tuvieran lugar es una muestra de transparencia por parte del departamento. “Os daré los hechos tan pronto los sepa. Cuando las cosas pinten mal, estaré dando la cara”, dijo durante la rueda de prensa.

El agente que disparó, Roger Selman, y otros seis que habían acudido al lugar de los hechos han sido puestos por el momento en baja administrativa.