Hombre que mató a 4 personas en San Fernando cumplirá 4 sentencias de cadena perpetua

Entró a un restaurante del valle de San Fernando y mató a cuatro personas
Hombre que mató a 4 personas en San Fernando cumplirá 4 sentencias de cadena perpetua
Nerses Arthur Galstyan fue encontrado culpable de matar a tiros a cuatro personas en 2010.
Foto: Captura/Web

Un hombre de 33 años que hace seis años mató a cuatro personas dentro de un restaurante del valle de San Fernando fue sentenciado el martes a cumplir cuatro sentencias de cadena perpetua en prisión.

Nerses Arthur Galstyan fue sentenciado a dos cadenas perpetuas consecutivas, y dos condenas de por vida adicionales por un juez de la Corte Superior de Los Ángeles.

Fue encontrado culpable por un jurado de dos cargos de asesinato en primer grado, otro de asesinato en segundo grado, homicidio voluntario y otro de caos agravado.

Los hechos se dieron el pasado 3 de abril de 2010 en el restaurante Hot Spot Mediterranean en Valley Village, justo cuando la comunidad se reunió en el lugar para conmemorar a una persona que recientemente había muerto en una colisión vehicular.

Según la procuraduría, Galstyan se enfrascó en una disputa verbal con varias personas, y salió del restaurante por varios minutos, fue a su coche de donde obtuvo una pistola y regresó al local.

Esa noche mató a cuatro personas al abrir fuego:

  • Hayk Yegnanyan, de 25;
  • Vardan Tofalyan, de 31;
  • Sarkis Karadjian, de 26; y
  • Harut Baburyan, de 28

El hombre armado fue captado por la cámara de vigilancia del local cuando salió por la puerta principal. Poco después del incidente fue arrestado en una residencia cerca de Seattle.

Algunas de las víctimas, incluyendo a Galstyan, habían estado vinculadas con el crimen organizado, y su historial criminal resalta convicciones de venta y posesión de armas de fuego de manera ilegal.

Según el abogado del convicto, Galstyan actuó en defensa propia, puesto una de las víctimas, Yegnanyan, lo estaba intimidando.

Por su parte, investigadores de la Policía de Los Ángeles determinaron que el hombre disparó contra ellos en un acto de desesperación, ya que estos constantemente lo humillaban y le ordenaban realizar tareas insignificantes.