Los educadores deben pelear por estudiantes inmigrantes

Los educadores deben pelear por estudiantes inmigrantes
Foto: Aurelia Ventura/La Opinion

La decisión de asistir la universidad y convertirme en maestra fue fácil. Era todo lo que quería hacer en mi vida. La parte difícil – la única parte que me dio miedo – fue salir de la sombra como indocumentada. Eso me fortaleció para hacer lo mismo para mis estudiantes cuando empecé trabajar como maestra. Quería ser transparente con mis estudiantes; quería que ellos supieran mi comienzo en este país. A compartir mi historia, mis estudiantes empezaron a contarme de sus propios estados documentales en este país.

Los Estados Unidos de America es el único país que he vivido en toda mi vida, y soy orgullosa de haber contribuido estos dos últimos años como maestra para estudiantes de la educación especial. Lo que más reconozco de parte de mi propia experiencia es que los estudiantes indocumentados necesitan más de mi atención, y hoy en día por la demasiada aprensión y confusión corriendo en alto, la necesidad es más grande que nunca.

Mi escuela es una de las 28 escuelas en Los Ángeles de parte de Alliance College Ready Public Schools que sirven estudiantes de las comunidades más pobres de Los Ángeles. Estoy orgullosa de nuestro record de consistencia en mandar casi todos de nuestros estudiantes a colegios y universidades, pero siento y sé que podemos hacer más. Nuestros alumnos tienen que navegar una realidad afuera de nuestras escuelas, asimismo de cumplir sus sueños académicos. El director de mi escuela me animó y me suportó en el deseo de hacer más para ayudar estudiantes indocumentados y sus familias. Él me recomendó unirme con mis compañeros de trabajo y otros instructores sobre todas las escuelas Alliance para crear el Immigrant Rights Working Group (IWG). Nuestras escuelas entienden que nuestro oficio no solo es dar instrucción, pero es apoyar y proteger nuestros estudiantes contra la ansiedad causada por agentes de inmigración y el nuevo régimen en el capital de Washington.

Este programa debe ser el modelo que todos en nuestra profesión replican.

En conjunto con el IWG, he ayudado liderar un taller financiero para estudiantes indocumentados quienes no conocen sus opciones para asistir el colegio o universidad. Ayudando un estudiante del cuarto año llenar su aplicación del DREAM Act fue uno de los hechos más gratificantes en mi carrera como maestra. Adicionalmente, nuestro grupo organizó el evento, “Together We Dream”, una feria de derechos de inmigrantes en el Sur de Los Ángeles, que reunió maestros, abogados, y funcionarios electos para decirles a los estudiantes y familias indocumentados que estamos con ellos – y que tienen derechos.

Además de exponerles sus derechos, nuestra meta era darles poder y ayudarlos entender lo que sus derechos significaban, especialmente con la posibilidad de tener que ejercerlos. Apoyar a mis estudiantes y sus familias era otro momento significativo en mi carrera como maestra.

El Senado del Estado Pro Tempore Kevin de León, el miembro del consejo de Los Ángeles Curren D. Price, y la congresista Lucille Roybal Allard y la causa de derechos migratorios nos honraron con su presencia en el evento, y estoy muy emocionada por eso. Pero, para las familias y estudiantes que servimos, ellos no fueron los más importantes – para ellos el honor y los importantes eran mis compañeros maestros y todos los trabajadores de Alliance que pasaron un sábado para cumplir sus compromisos a sus estudiantes.

La feria de derechos de inmigrantes “Together We Dream” era un logro grande precisamente porque por mucho tiempo nos hemos considerado defensores de nuestros alumnos – mucho antes que el Presidente Trump tomo la casa blanca. Estoy orgullosa de ponerme de pie en la lucha como una educadora “DACAmentada”, conociendo que yo voy hacer lo que sea para proteger a mis estudiantes. Esto es el papel que todos que trabajan en la educación tiene que jugar. En una ciudad como Los Ángeles, no sabes quién está en el salón como estudiante.

En un tiempo bastante difícil – un tiempo que se va poner aún más difícil para familias inmigrantes – como educador, uno no solo puede aspirar a la excelencia dentro el aula. Nuestro puesto significa ser protectores, saber como escuchar y como vimos ese sábado, como ser buenos defensores. En las escuelas Alliance, cuando es sobre el tema de la lucha para justicia, estamos aquí para todo el camino. Espero que cada escuela siga nuestro ejemplo, y que dejen sus maestros vivir nuestros valores en el tema de proteger nuestros estudiantes y sus familias.

Eva Morelos es una maestra de la educación especial en la escuela Alliance Simon Tech High School en Watts, y es parte del Alliance Immigrant Rights Working Group.