Narcos mexicanos usaban “mini-super” para guardar cocaína y metanfetaminas en EEUU

José Tapia-Rubio era el líder de una banda de 17 narcotraficantes que introducía droga en Estados Unidos procedente de México
Sigue a La Opinión en Facebook
Narcos mexicanos usaban “mini-super” para guardar cocaína y metanfetaminas en EEUU
El Rancho Market, un supermercado de Aurora, Colorado, era el centro de operaciones de la banda liderada por José Tapia-Rubio.

José Tapia-Rubio, alias “Don Chequetas”, era el líder de un grupo de 17 narcotraficantes que se dedicaban a ocultar cocaína y metanfetaminas en los compartimentos secretos de varios coches para transportar la droga desde México hasta California y Colorado.

La mercancía llegaba, en primer lugar, a tres almacenes ubicados en Aurora, Colorado, y de ahí se trasladaba a un supermercado de dicha ciudad, El Rancho Market, donde se dividía en pequeños paquetes y se distribuía por todo el país.

El establecimiento, además de vender diferentes alimentos y otros muchos productos, también tenía una estación de transferencia de dinero utilizada por los narcotraficantes para enviar el dinero obtenido por la venta de la droga a México, aunque los criminales también recurrían a los compartimentos secretos de los coches para ocultar billetes y transportalos al país azteca.

El negocio de la banda de Tapia-Rubio, sin embargo, llegó a su fin el pasado jueves después de que las autoridades arrestaran a nueve miembros de la banda en Colorado y California en una operación llevada a cabo por la DEA (Administración para el Control de Drogas), el Departamento de Policía de Aurora y la rama de las fuerzas armadas de Denver que lucha contra el crimen organizado.

José Tapia-Rubio, alias “Don Chequetas”.

Los nueve detenidos, junto con otro miembro de la banda que ya se encontraba bajo custodia policial, se enfrentan a 45 cargos de tráfico de drogas por distribuir durante dos meses y medio (del 1 de febrero al 15 de abril de 2016) al menos cinco kilos de cocaína, 50 gramos de metanfetaminas y 500 gramos de una sustancia que contenía cierta cantidad de metanfetaminas.

Como consecuencia de estas acusaciones, los criminales pueden ser condenados a penas que van de los 10 años en prisión hasta cadena perpetua, así como a pagar multas de 10 millones de dólares.

Pero Tapia-Rubio, de 58 años, es el que tiene el futuro más negro: como capo de la droga, el mexicano residente en Aurora puede ser condenado, además de lo anterior, a un mínimo de 20 años de cárcel o a cadena perpetua en una prisión federal, así como a pagar dos millones de dólares si es declarado culpable.

Una persona se convierte en capo cuando lleva a cabo Actividades Criminales Continuas (CCE), es decir, cuando asume una posición de liderazgo sobre cinco o más personas que cometen delitos relacionados con el tráfico de drogas para obtener beneficios económicos.

De acuerdo al Departamento de Justicia, el operativo policial fue el resultado de un año de investigaciones sobre el funcionamiento interno de la banda y, aunque la intervención fue un éxito, todavía quedan en libertad siete miembros del grupo.

Lo más estúpido que un narcotraficante puede hacer es traer su negocio a Colorado, ya que tenemos a los mejores investigadores, fiscales y alianzas del país, y, además, no toleramos que nuestra gente sea envenenada”, afirmó el Fiscal Federal Interino Bob Troyer en un comunicado realizado el jueves.