En el trabajo pero “quemados”

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En el trabajo pero “quemados”
Los expertos en recursos humanos dicen que uno de los problemas para retener personal es que muchos están "quemados"./Shutterstock

Con alguna que otra excepción y sabiendo que hay sectores en crisis, las empresas en EEUU, sobre todo las más grandes, están teniendo unos buenos rendimientos. El fuerte avance en la Bolsa refleja parte de esta bonanza. Y están contratando, por lo que la tasa de desempleo ha ido disminuyendo desde el pico de 2009 (10%) hasta el 4.4% actual.

¿Buenas noticias? Si, pero no. Con solo escarbar un poco bajo esta superficie es facil encontrar una mano de obra que en muy buena medida está “quemada”. Un informe de Kronos Incorporated y Future Workplace, revelaba hace unos meses que uno de los problemas que tienen las empresas es conseguir que sus trabajadores estén comprometidos porque están burnout (“quemados”). Es más el 95% de los responsables de recursos humanos reconocen que esta situación está “saboteando la retención de los trabajadores y no parece haber una solución obvia al problema”.

Retener a los trabajadores es clave porque de ello depende la marcha continuada de una empresa, sustituirlos supone un costo adicional en formación y un tiempo de entrenamiento que para muchas empresas es un riesgo o un lujo que no pueden tomar. Con todo, son las mayores empresas las que más queman a sus empleados.

Y ¿qué es lo que deja en este estado a los trabajadores? Según este mismo informe los problemas son:

  • Compensación que se percibe como injusta
  • Fuerte carga de trabajo
  • Demasiadas horas extraordinarias o trabajo fuera del horario de menos de 40 horas a la semana.
  • Mala gestión de talento,
  • Escaso desarrollo del empleado
  • Desconexión entre el trabajo personal con la estrategia corporativa
  • Cultura de trabajo negativa
  • Insuficiente tecnología para desarrollar el trabajo.

El problema es que para apagar este fuego que se manifiesta en cansancio, insomnio, dolores, ansiedad, aumento de peso o falta de concentración, entre otros problemas, se necesita una mayor inversión en recursos humanos y que sea una prioridad, algo que no es de acuerdo con las declaraciones recogidas por Kronos y Future Workplace. Los salarios no han subido de forma significativa o se han compensado en la medida de lo que es necesario, las jornadas laborales se han extendido y la tecnología ha llevado el trabajo a las casas, a los fines de semana y las vacaciones, es decir, el tiempo en el que los trabajadores solían desconectar y recargar la energía que de otra forma solo se gasta.

En particular, las vacaciones son un problema de difícil solución. Mientras que en el resto del mundo occidental tomarse tiempo libre es un derecho que nadie rechaza, una encuesta de de la plataforma de trabajo CareerBuilder hecha entre febrero y marzo revela 3 de cada 5 trabajadores (el 61%) están quemados en sus puestos de trabajo y el 31%dicen tener altos o extremadamente altos nievles de estrés en el trabajo. Curiosamente el 33% ni han tomado ni planean tomar vacaciones, menos personas que el año pasado.

Peor aún, cuando las toman, tres de cada 10 siguen conectados con el trabajo y no todos agotan los días que tienen a su disposición.

CareerBuilder sugiere que los managers deben se más activos a la hora de recomendar tomar vacaciones y dar ejemplo de cómo no hacerlo (no responder las llamadas o emails a no ser que haya una gran crisis). Además esta plataforma sugiere no solo que se tomen las vacacioes sino que se diga a todo el mundo que se hace, para no encontrarse con montañas de trabajo que no se han hecho en su ausencia, y que se delege en otras personas el trabajo que queda.

Si no queda más remedio que mirar de vez en cuando el e mail, el consejo es no hacerlo constantemente. Con una vez que se haga por la mañana y otra por la noche, basta. Y si no hay que contestar, no se contesta.

El fuego se puede apagar, pero hay que buscar los medios para hacerlo.