Lionel Messi se casó dos veces, con Antonela y el FC Barcelona

Renovó contrato por tres años y uno opcional; cobrará 35 millones de euros netos por temporada y completaría 21 años en el club catalán
Lionel Messi se casó dos veces, con Antonela y el FC Barcelona
Messi se amarró con sus dos grandes amores: Antonela y el FC Barcelona.
Foto: Matthias Hangst / Getty Images

En menos de una semana, Lionel Messi se casó con Antonela Roccuzzo y casi que también con Barcelona.

En ambos casos, la relación es de años. Surgen como dos parejas afianzadas, que se prodigan fidelidad y unidas por fuertes sentimientos.

Quizá la noticia no sea tanto la renovación de su contrato, el octavo desde que en junio de 2005 firmó el primero, sino las lecturas que se desprenden de este nuevo vínculo. Económicamente es el mejor de su carrera, sin dejar de contemplar alguna mejora durante su vigencia, como ocurrió en otras ocasiones. Difícilmente, a los 34 años, si se cumplen los tres más el opcional acordado, Leo pacte un nuevo convenio por los aproximadamente 35 millones de euros netos (39.8 brutos) por temporada que cobrará. Y cuesta imaginar que en un futuro lejano le ofrecerán 50 millones por la sola firma, como ocurre ahora, lo cual da una monto global de 190 millones.

Si bien en algún momento Messi fantaseó con tener una experiencia en la Premier League inglesa, la ligazón con el club catalán difumina esa posibilidad. Da para apostar que, en Europa, sólo se lo verá vestido de azulgrana. ¿Se retirará con esos colores? ¿O quedará un breve margen de tiempo, si su voluntad y deseo se lo indican, para que se ponga la camiseta de Newell’s?

Messi estima que le quedan dos mundiales por delante: Rusia 2018 y Qatar 2022. Su etapa en Barcelona se cerraría en junio de 2021, cuando faltará un año y medio para la cita asiática (por el calor, está programada en noviembre). De la manera en que lleva su carrera, sin lesiones importantes y con una evolución futbolística en la que dejó de depender de la electrizante velocidad de los tiempos en los que era la Pulga, Messi está en situación de extender su paso por las canchas hasta bien entrado en la veteranía. Y sin resignar su condición de decisivo en la resolución de un partido. Su cuerpo y mente siguen acompañando esa pasión que despuntaba de niño en el club Grandoli.

Como en anteriores negociaciones, su padre Jorge fue el encargado de representarlo ante el presidente Josep María Bartomeu. Se reunieron en seis ocasiones y en cada encuentro se avanzó hacia un acuerdo, nunca hubo una marcha atrás en las charlas.

Para Barcelona era prioridad seguir contando con el rosarino. Al club lo apuraba el calendario. El contrato en vigor finaliza en junio de 2018, y por la reglamentación de traspasos en Europa, Messi estaba en condiciones legales de sentarse a conversar con cualquier otro club interesado a partir del 1º de enero próximo. Y es sabido que hay más de un magnate ruso o multimillonario de la península arábiga dispuesto a pagar cifras exorbitantes.

Aunque no se anunció oficialmente, Barcelona habría elevado a 300 millones de euros (era de 250) la cláusula de rescisión de Messi. Para tener una idea, la transferencia más alta fue la del francés Paul Pogba a Manchester United, por 105 millones. Esa barrera se podría superar en este mercado con la nueva joya del Monaco, el delantero Kylian Mbappe, a quien las informaciones lo ponen cerca de Paris Saint Germain.

Barcelona ya había abrochado las renovaciones de Neymar y Luis Suárez, con lo cual se aseguró la continuidad del tridente, que desde esta temporada tendrá a un nuevo entrenador con Ernesto Valverde. Como los tres atacantes se llevan buena parte de la masa salarial destinada al plantel, Barcelona tendrá que rascarse un poco más el bolsillo para obtener la renovación de otro compañero de ruta de Messi en la conquista de los 30 títulos: Andrés Iniesta, quien está un poco inquieto ante las dilaciones del club para definir su futuro. Al margen de lo económico, Messi puso como condición la formación de un plantel competitivo porque su apetito por más títulos no decrece. Y Barcelona viene de una temporada en la que debió resignarse a que Real Madrid se llevara la gloria mayor (Liga y Champions League) y le demostrara que tiene más recambio y alternativas. Contra eso quiere luchar Messi, y Barcelona trata de corresponderle con tratativas por el volante Marco Verratti.

Con la rúbrica, que será a la vuelta de sus vacaciones en las islas Antigua y Barbuda, Messi marca una diferencia con Cristiano Ronaldo, que tiene en vilo a Real Madrid, molesto por la causa por evasión a través de paraísos fiscales que le inició la Justicia española. Del entorno del portugués, que también descansa en la playa y en yates, trascendió que estaba dispuesto a irse de España. Messi ya fue enjuiciado y condenado en España por evasión fiscal.

Incorporado a la cantera de la Masía cuando tenía 13 años, Messi en 2021 completaría 21 años con Barcelona. A Antonela la conocía desde los 9 años. Messi elige la estabilidad para ser feliz: hombre de una sola mujer y futbolista de un solo club.

Colaboró Juan I. Irigoyen