La niña Sophie Cruz pide la supervivencia de DACA

Tras pedir al Papa Francisco que intercediera por DAPA, Cruz sigue luchando por los inmigrantes
La niña Sophie Cruz pide la supervivencia de DACA
Shopie Cruz pide a todo el mundo presionar a los congresistas para que no eliminen DACA
Foto: Captura vídeo Voto Latino

“No te rindas, por favor, no cedas aunque el frío queme, aunque el miedo muerda […]”, recita la pequeña Sophie Cruz recordando los versos de Mario Benedetti y animando a todos los estadounidenses a que exigan al Congreso la defensa de DACA, programa que, según el Pew Research, ha evitado la deportación de más de un millón de jóvenes inmigrantes: el 91% de los cuales actualmente trabaja en los EEUU.

Cruz sabe muy bien, con solo siete años de edad y como hija de inmigrantes indocumentados, lo que significa convivir con el miedo de que alguien querido sea deportado. En septiembre de 2015, aprovechando la visita del Papa Francisco a Washington, D.C., consiguió hacerle llegar al Sumo Pontífice, y por ende al mundo entero, su único deseo: que sus padres permanecieran a su lado gracias al amparo legal de DAPA.

Cruz, con el apoyo y la preparación de casi un año al lado de la Coalición por los Derechos Plenos de los Inmigrantes, consiguió burlar las medidas de seguridad y acercarse al Papa Francisco, quien tras abrazarla y besarla recibió de su mano una camisa amarilla con el mensaje: “Rescata DAPA, en referencia al programa de Barack Obama, bloqueado por numerosos estados, que habría permitido a millones de padres indocumentados solicitar un permiso de residencia.

“Creo que tengo derecho a vivir con mis padres. Tengo derecho a ser feliz”, dijo Sophie a la AP después de su encuentro. “Mi papá trabaja muy duro en una fábrica galvanizando trozos de metal. Todos los inmigrantes, al igual que mi padre, alimentan este país. Merecen vivir con dignidad y merecen vivir con respeto”, concluyó.

Hoy, casi dos años después de esa petición mundial por la implementación de DAPA, Cruz pide a los congresistas de los EEUU que no deroguen DACA y que, al contrario, protegan y respeten a los inmigrantes: motor social y económico de este país fundado gracias a los millones de personas que, como ellos, creyeron en el llamado sueño americano.