Una voz hispana en Arizona: El legado del periodista mexicano Luis Manuel Ortiz

Ortiz fue el primer periodista hispano en ser incluido en el Salón de la Fama de la ANA (Arizona Newspaper Association)
Una voz hispana en Arizona: El legado del periodista mexicano Luis Manuel Ortiz
Luis Manuel y Victoria Ortiz
Foto: Cortesía Victoria Ortiz

Luis Manuel Ortiz, periodista y fundador de La Voz  de Arizona, falleció el pasado 8 de octubre en Huatulco, México. Ortiz fue un respetado reportero, fundador y director de las revistas Unidos y Cambio y director editorial de La Voz, hasta 2013.

Ortiz fue el primer periodista hispano  en ser incluido en el Salón de la Fama de la ANA (Arizona Newspaper Association).

En entrevista con La Opinión, su esposa Victoria Ortiz, también reportera, recordó su trayectoria y su vida.

“La madre de Luis Manuel quería que fuese cura, pero él tenía otros planes”, recordó sonriendo. A los 15 años, el nativo de Sonora, decidió viajar a Ciudad de México y convertirse en reportero.

“En ese entonces no tenían ni radio ni televisión, pero su padre le inculcó el amor por la lectura, una pasión que lo acompañó el resto de su vida”, indicó.

Al llegar a Ciudad de México, un amigo de Ortiz lo contactó con el entonces director de la revista Contenido para que pueda aplicar a un empleo en la publicación.

“¿Qué sabes hacer?, le preguntaron a un joven Luis Manuel, ansioso por aprender el oficio de reportero.
“No sé hacer nada, pero quiero aprender a escribir”, respondió.

La respuesta de Ortiz le consiguió un puesto en la sala de archivos de la revista, donde aprendió el oficio. En poco tiempo, la calidad de sus entrevistas y de sus artículos lo convirtieron en el reportero estrella de la redacción.

Eventualmente, Ortiz se independizó y comenzó a trabajar en radio, recordó Victoria. Fue entonces que comenzaron a llegar las amenazas y presiones de políticos y narcotraficantes.

“Fue entonces cuando Luis Manuel decidió viajar a EEUU con su familia”, contó.

Como tantos inmigrantes que llegan país del norte, Ortiz comenzó trabajando en los campos.

“En uno de los trailers del lugar, Luis Manuel estableció contacto con una persona que tenía una imprenta y decidió fundar la publicación Unidos”, recordó Victoria. En el Phoenix de ese entonces, no existía una publicación latina seria. Ortiz fue un pionero en darle una voz a los hispanos en Arizona.

Poco a poco, el reportero mexicano comenzó a forjarse un nombre en la comunidad hispana. No pasó mucho tiempo hasta que le ofrecieron fundar la Voz de Arizona.

Reportero, maestro y tutor

“Luis Manuel fue maestro y tutor de muchos reporteros hispanos. Ayudar a otros era algo que le salía natural”, recordó su viuda.

“Era la persona más sencilla del universo, amante de la música y el buen tequila”, indicó. “Era un hombre callado y, como buen reportero, muy observador. Luis Manuel notaba cosas que otros no veían. A la vez era muy estricto con sus reportes, siempre se aseguraba de tener todas las fuentes necesarias, siempre fue muy exigente con su trabajo”.

Los temas que más preocupaban a Ortiz eran la corrupción en México, su oposición al presidente Donald Trump y sus políticas, y la falta de sensibilidad de la nueva administración hacia los inmigrantes, entre otros.

“Luis Manuel siempre decía que EEUU podía ser un buen país para los norteamericanos, pero no para los inmigrantes, para quienes alcanzar el ‘sueño americano’ era algo prácticamente imposible”.

Después de 18 años al frente de La Voz de Arizona, la publicación fue adquirida por el Arizona Republican. La nueva gerencia cambió el formato y, de un día para el otro, dejaron ir a Ortiz.

“Llegó una mañana a trabajar, y al mediodía me llamó y me dijo que lo habían dejado ir. Ese fue el principio de su agonía”, recordó Victoria con tristeza.

Luis Manuel sufrió un derrame cerebral, pero logró salir adelante y junto a su esposa, decidieron volver a México.

“Luis Manuel sufrió mucho. Muchos de sus amigos y compañeros le dieron la espalda, pero él siguió escribiendo su columna y editando libros. Estuvo activo hasta el final”, contó.

“La verdad es que fue un hombre único, en todo, como periodista, como padre, como compañero. Conocerlo era respetarlo. Luis Manuel fue un hombre sereno, pero con una gran fuerza interior”, concluyó.