Líderes demócratas promueven ley para evitar separación de familias inmigrantes

La medida fue aplaudida por grupos defensores de los inmigrantes, aunque tiene pocas probabilidades de aprobación
Líderes demócratas promueven ley para evitar separación de familias inmigrantes
Las separación de familias es una preocupación de activistas defensores de inmigrantes.
Foto: John Moore/Getty Images

WASHINGTON— Casi seis millones de niños latinos nacidos en EEUU viven con un padre o familiar indocumentado, y muchos sufren el impacto de la campaña de deportaciones de la Administración Trump, pero dos legisladoras demócratas de California promueven desde este martes una iniciativa para evitar la separación de familias inmigrantes.

Las legisladoras demócratas por California, Lucille Roybal-Allard y Norma Torres, promueven el “Acta para Ayudar a Familias Separadas” de 2018, una medida que, de aprobarse, modificaría sustancialmente parte de la política migratoria del país, para que los hijos de padres detenidos o deportados permanezcan con sus familias.

La medida fue presentada ayer, en unos momentos en que ha incrementado el número de niños separados de sus familias y colocados en el sistema de bienestar social una vez que sus padres son detenidos o deportados.

La iniciativa fue presentada originalmente en 2012, y en su nueva versión prohíbe que el estatus migratorio de un padre, guardián legal o familiar se utilice en su contra para quitarle la tutela legal del menor.

Además, exige que las agencias de bienestar de la niñez acepten documentos emitidos por gobiernos extranjeros como prueba válida de identificación para el proceso de revisión de antecedentes de la familia que tendrá la custodia del niño.

También prohíbe que las agencias anulen los derechos de los padres de familia cuando uno de éstos es detenido o deportado, o afronta algún procedimiento migratorio, salvo en casos excepcionales.

En un comunicado conjunto, Roybal-Allard dijo que las “políticas anti-inmigrantes de la Administración Trump están arrancando a los niños de los amorosos brazos de sus padres indocumentados, y la medida quiere evitar que éstos terminen en casas temporales de “foster care” si tienen familiares que puedan encargarse de ellos.

“Nuestro proyecto de ley ayudará a mantener a las familias unidas ante las crueles y extremas acciones policiales migratorias de esta Administración”, dijo, por su parte, Torres.

Según datos del “American Immigration Council”, 5,9 millones de niños menores de 18 años nacidos en EEUU viven con un padre o familiar indocumentado, y la separación familiar por las deportaciones les acarrea a todos consecuencias “físicas, emocionales, de desarrollo, y económicas”.

Las autoridades migratorias han sido objeto de condena internacional al ensañarse, por ejemplo, con niños indocumentados como Rosa María, una menor de 10 años con parálisis cerebral en San Antonio (Texas), quien fue separada brevemente de su familia cuando debió someterse a una cirugía de emergencia.

Bajo presiones políticas, las autoridades le permitieron reunificarse con sus padres indocumentados, no sin antes causar críticas de líderes del Congreso y de la comunidad latina.

Grupos de la comunidad inmigrante, entre éstos la Comisión de las Mujeres para Asuntos de Refugiados (WRC) y el Centro de Leyes y Políticas Sociales (CLASP), elogiaron que la medida, de aprobarse, facilitará la reunificación de los menores con sus familias.

Miles de menores viven con el miedo a perder a sus padres por la deportación, y los que ya han perdido a un padre por las acciones de los servicios de Inmigración sufren problemas de estabilidad y desarrollo a largo plazo, dijo Olivia Golden, directora ejecutiva de CLASP.

Estos menores viven consecuencias impensables y muchos terminan en el sistema de bienestar de la niñez, donde hay poca o nula coordinación entre las autoridades estatales y federales. Además, muchas agencias estatales se niegan a dejar a los niños con otros familiares si éstos están de forma ilegal en el país.

Con demasiada frecuencia, cuando un padre indocumentado es deportado, éste afronta el riesgo de perder la custodia legal de sus hijos.

Es el resultado de una política migratoria que no hace distinciones entre extranjeros con antecedentes criminales y aquellos que buscan una mejor vida en EEUU y hacen contribuciones económicas, según han denunciado grupos cívicos en todo el país, así como editoriales de algunos de los principales medios de comunicación anglosajones.

El aumento de las medidas policiales contra la población indocumentada al interior de EEUU significa que, cada vez más, habrá más casos de separación familiar prácticamente en cualquier punto del país.

Alrededor de la web