California demanda a Trump por nuevas reglas de emisiones

Luchan por la eficiencia de los autos mientras otros buscan mayor consumo de gasolina
California demanda a Trump por nuevas reglas de emisiones
La contaminación en la mira de 16 estados.
Foto: Pixabay

Una coalición de 16 estados encabezados por California presentaron una demanda en contra del Gobierno de Donald Trump por su intentos de relajar las limitantes de contaminación de los vehículos automotores.

Encabezada por el escéptico del deterioro del medio ambiente, Scott Pruitt, director de la Agencia de Protección Medioambiental, el Gobierno de Trump pretende echar atrás las medidas que instauró el mandato de Barack Obama sobre los estándares de gases contaminantes que deberían emitir los coches en el periodo entre 2022 y 2025.

Los estándares negociados entre el gobierno de Obama y la industria automovilística resultaron en la Ley de Aire Limpio (Clean Air Act), que obliga a los fabricantes a hacer mejoras a los autos para tener una eficiencia media de 54.5 millas por galón para 2025.

Ante la presión para el nuevo Gobierno de parte de los industriales, Pruitt ha establecido que rebajarían estos estándares a un punto que considera “más realista”, dejándolos en 42 millas por galón.

A California que ya ha demandado solo en este año más de 20 veces al Gobierno de Trump, lo siguen en su disputa los estados de Connecticut, Delaware, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Minnesota, Nueva Jersey, Nueva York, Oregón, Pennsylvania, Rhode Island, Vermont, Virginia y Washington, además del Distrito de Columbia.

El gobernador de California, Jerry Brown, dijo que estos estados representan el 43% del mercado automovilístico del país y en ellos viven 140 millones de estadounidenses y que “van a defender los estándares de emisión del país para incrementar la eficiencia y reducir la contaminación del aire”.

“Quieren que la gente compre más gasolina y contamine más. Es difícil de creer, pero esos son los hechos. Esto no va a hacer América grande, va a hacer América de segunda clase y probablemente pondrá en peligro la industria automovilística de Estados Unidos”, acusó.