Latinos deben estar vigilantes cuando se endeuden por un carro

El presidente Trump firma una orden que elimina las protecciones para frenar la discriminación de minorías
Latinos deben estar vigilantes cuando se endeuden por un carro
Es conveniente que los latinos redoblen sus precauciones a la hora de endeudarse para comprar un carro. /Archivo

Es oficial. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha eliminado la directiva de la Oficina de Protección al Consumidor Financiero (CFPB en sus siglas en inglés) con la que se protegía a los consumidores de prácticas abusivas en los préstamos para comprar carros. Se trata de abusos frecuentes que afectan a comunidades minoritarias como la latina pero el actual Gobierno cree que esta Oficina no tiene que intervenir.

La directiva de 2013 ahora eliminada tenía como objetivo el llamado “dealer mark up”, un interés adicional que se añade por parte del concesionario a la financiación que intermedia con una entidad de crédito. Con estos mark up se aplicaban condiciones más caras a unos clientes que a otros, normalmente a las comunidades de color.

De hecho, a principios de año el Center for Responsible Lending (CRL) mostró en un informe elaborado por National Fair Housing Alliance (NFHA) que los clientes blancos con reportes de crédito bajo obtenían opciones de financiamento más atractivas que los no blancos con mejor calificación de riesgo.

Desde el CRL Ricardo Quinto explicaba que no solo hay diferencias en las tasas de interés que se añaden a los créditos por parte de los concesionarios sino también en las ofertas de descuentos que se hacen.

Ante la nueva situación y pese a que aún quedan instancias que protegen ante estos abusos, como la Ley de Igualdad de Oportunidad del Crédito y reguladores como la FTC, el Departamento de Justicia y las fiscalías generales, entre otros, conviene que los latinos redoblen sus precauciones a la hora de endeudarse para comprar un carro. Quinto, que procede de una comunidad muy latina de San Francisco, dice que toda la gente que conoce ha sufrido de una manera u otra un abuso a la hora de cerrar un crédito.

Desde el CRL, Quinto sugiere lo siguiente:

  • “Antes de comprar un carro a crédito compruebe cómo está su calificación crediticia”, afirma. Lo puede mirar en empresas como Credit Karma o pedir uno gratis a través de www.freecreditreport.com tres veces al año. Es gratis. Algunos bancos y emisores de tarjetas también le facilitan gratis su calificación FICO. Cuanto más alta sea su calificación menos riesgo corren los prestamistas y mejores tasas le ofrecerán. Si esta es baja, prepárese para lo contrario. Revise la calificación o su historia crediticia si es necesario en caso de que haya cargos o pagos que usted no reconoce porque ni los errores ni el fraude (robo de identidad) son infrecuentes.
  • “Si va a pedir financiación en un concesionario vaya antes con una carta que muestre que ha sido pre-aprobado para un crédito por parte de un banco comunitario, o una unión de crédito”, explica. Con ello se tienen números en la mano con los que negociar y normalmente estas entidades, incluso la banca comercial, puede ofrecer mejores condiciones porque estos préstamos no son su única línea de negocio. Los concesionarios no tienen por qué revelar que han añadido un mark up.
  • Busque y compare en distintos lugares por el mejor crédito. “Y no vaya solo si su nivel de inglés no es bueno”, recomienda.
  • “No siempre tiene que comprar un carro cuando lo vea en el concesionario”, aconseja Quinto. “Es recomendable llevarse los documentos y revisarlos con calma”.
  • “Cuidado con las cosas que se añaden al carro”, advierte. Hay elementos como una garantía ampliada, el color del carro, los embellecedores… que son inútiles y que añaden un costo que se suma al crédito. Es más cómodo de pagar, claro, pero también más caro porque a ese dinero se le añade el costo de la tasa de interés.