McConnell promete voto sobre Kavanaugh esta semana, en medio de creciente crisis política

Demócratas y republicanos mantienen una enconada lucha respecto a la confirmación del juez Kavanaugh para el Tribunal Supremo

McConnell promete voto sobre Kavanaugh esta semana, en medio de creciente crisis política
El FBI continúa la investigación sobre Kavanaugh.
Foto: EFE

WASHINGTON — En medio de una creciente marea política, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, prometió este martes que habrá voto esta semana sobre la confirmación del juez conservador, Brett Kavanaugh, sin importar lo que salga de la investigación suplementaria de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

McConnell y muchos otros líderes de su partido han montado una contraofensiva ante informes sobre el pasado turbulento de Kavanaugh mientras cursaba estudios de secundaria y en la Universidad Yale hace tres décadas.

Desde el pleno del Senado, McConnell se mantuvo dentro del libreto republicano de que los demócratas pretenden descarrilar la confirmación de Kavanaugh y que no les bastará lo que pueda decir el FBI cuando concluya su investigación el viernes próximo.

“De algo estamos seguros: el Senado votará sobre Kavanaugh acá en el pleno, esta semana”, prometió McConnell, quien al igual que la mayoría de su bancada no da credibilidad a las acusaciones de conducta sexual inapropiada que han formulado tres mujeres contra el juez.

“Alud” para enlodar a Kavanaugh, dice McConnell

McConnell se quejó de que la “extrema izquierda” intenta sacar ventaja política del “alud” de acusaciones que buscan manchar la imagen de Kavanaugh, nombrado por el presidente Donald Trump a un puesto vitalicio en el Tribunal Supremo en julio pasado.

“Solo podemos imaginar qué nueva noticia bomba podría salir publicada hoy o mañana”, dijo McConnell, burlándose de informes sobre una reyerta en la que Kavanaugh presuntamente estuvo implicado en un bar en Connecticut en la década de 1980.

El Comité aprobó la confirmación de Kavanaugh de forma preliminar el viernes pasado,  pero hizo una pausa cuando el senador republicano por Arizona, Jeff Flake, condicionó su apoyo a que el FBI realice una investigación suplementaria sobre las acusaciones contra el juez.

McConnell prevé alistar un voto de procedimiento mañana miércoles, para que el voto definitivo quede listo para el viernes, cuando vence el plazo para que el FBI concluya su investigación.

Antes de emprender un viaje a Filadelfia (Pensilvania), Trump dijo que confía en un voto “positivo” para Kavanaugh, cuyo futuro dependerá de lo que destape el FBI.

Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer sugirió hoy que Kavanaugh no ha sido honesto sobre sus problemas con el alcohol en el pasado, lo que pone en tela de juicio sobre credibilidad.

“Su credibilidad está realmente en duda, lo suficiente como para que muchos estadounidenses digan que este hombre no pertenece en el Tribunal Supremo”, advirtió Schumer.

Los republicanos han tratado de desacreditar las acusaciones de la doctora Christine Blasey Ford, quien alega que Kavanaugh intentó violarla en 1982 durante una fiesta en Maryland; de Deborah Ramírez, quien afirma que éste se desnudó ante ella en una fiesta en el primer año en Yale, y de Julie Swetnick, quien asegura que presenció la agresividad de Kavanaugh contra mujeres en la secundaria.

La credibilidad de Kavanaugh, también sobre el tapete

Kavanaugh ha negado categóricamente cada una de las acusaciones, pero su testimonio bajo juramento ante el Comité Judicial del Senado el jueves pasado  -donde estuvo precedido por Ford- generó críticas por su sarcasmo, furibundas respuestas y acusaciones contra senadores demócratas.

Desde la semana pasada, han salido informes sobre los presuntos agujeros del testimonio de Kavanaugh y que apuntan a que éste, por ejemplo, mintió sobre lo que sabía de las acusaciones de Ramírez. Al parecer, Kavanaugh contactó a amigos para que refutaran esas acusaciones, lo que supondría interferencia con posibles testigos.

Tras presiones políticas, la Casa Blanca autorizó ampliar la investigación del FBI para que la agencia pueda entrevistar a quienes sea necesario antes del voto.

El vaivén de recriminaciones entre republicanos y demócratas sobre el futuro de Kavanaugh se produce en unos momentos de gran polarización política en EEUU,  la creciente fuerza del movimiento “MeToo”, y una creciente oposición a la confirmación del juez.

En ese sentido,  el diario “Crimson” de la Universidad Harvard dijo anoche que Kavanaugh que no impartirá un curso sobre el Tribunal Supremo en la Facultad de Leyes en el semestre que comienza en enero próximo.

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La universidad avisó de la cancelación del curso en un correo dirigido a los estudiantes pero no ofreció detalles al respecto. No está claro si Kavanaugh abandonará un curso que ha impartido desde hace una década debido a la tormenta política, o porque anticipa su confirmación en el Tribunal Supremo.

Centenares de graduados de Harvard han firmado sendas cartas para que Harvard retirase la invitación académica a Kavanaugh, y para que el Senado rechace su confirmación,  dando fe de que las alegaciones han sembrado discordia entre académicos, estudiantes, y grupos cívicos en todo el país.

Cinco senadores clave

Los republicanos controlan el Senado por estrecho margen, 51-49, por lo que no pueden permitirse ningún abstención o voto en contra de Kavanaugh entre sus filas.

La votación definitiva dependerá en buena medida de cinco senadores republicanos y demócratas de corte moderado, que aún no han dicho si apoyarán o no a Kavanaugh en el pleno.

Así las cosas, los reflectores están puestos sobre las senadoras republicanas, Susan Collins, de Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska –quienes no afrontan presiones de reelección-, y sobre los senadores demócratas en estados conservadores, Joe Manchin, de Virginia Occidental, y Heidi Heitkamp, de Dakota del Norte.

Flake, quien anunció su retiro en octubre del año pasado, podría votar en contra de Kavanaugh en el pleno del Senado, dando cabida a otros detractores, según observadores.