¿Por qué Meghan Markle causó tanto revuelo al cerrar la puerta de un auto?

Las normas del protocolo pueden ser más estrictas de lo que parece.

La tradición y las costumbres son fuerzas que todavía prevalecen en la sociedad actual, ejemplo de esto lo podemos observar en los países que mantienen monarquías constitucionales, como Reino Unido.

Reino Unido es una sociedad muy tradicional donde todavía se habla de reinas, príncipes, duques, condesas y demás títulos reales. Todas las personas que forman parte de la familia real tienen que seguir ciertos lineamientos y pautas de conducta.

Podemos ver esto cuando algún personaje viola el protocolo, se hace una polémica al respecto. Un ejemplo de esto lo colocaremos a continuación.

El suceso

Megan Markle
Prueba del delito. Foto: Unsplash

Durante la apertura de la exposición Oceanía en la Royal Academy of Arts de Londres, Meghan Markle, duquesa de Sussex y esposa del príncipe Harry, se disponía a bajar de su automóvil. Posteriormente, un hecho curioso tuvo lugar.

La duquesa de Sussex, miembro reciente de la realeza británica, cerró con su propia mano la puerta del automóvil que utilizó para llegar al sitio. Pudiera parecer un suceso insignificante, pero coloquemos más atención en los detalles.

Esta es una tarea que generalmente es realizada por los acompañantes de la Familia Real y no por sus miembros como tal. Como parte del protocolo, es deber de los acompañantes hacer esto en orden de que la realeza pueda saludar a sus “súbditos”.

¿Por qué el revuelo?

Ocurre que los miembros de la realeza británica tienen que obedecer un determinado conjunto de normas, reglas y medidas que se construyen a partir de la costumbre y que se han institucionalizado. Esto es lo que llamamos protocolo.

Se sabe que la realeza está siempre acompañada de guardaespaldas y demás personal que también son parte del protocolo y evitan que una persona “real” realice ciertos actos que se supone no debería cometer. Cerrar la puerta de un auto entra en esa categoría.

Lo que hizo Meghan Markle al cerrar por sí misma la puerta de auto es violar el protocolo, cometer algún tipo de infracción hacia algo que pareciera ser sagrado. Sin embargo, más allá del revuelvo, no hay castigo como tal, aunque pudiera haber un señalamiento privado.

Más allá del protocolo, pudiéramos decir que los acompañantes cumplen una función de protección dado que pueden resguardar a su objetivo en caso de que se presente una amenaza. En la Royal Academy of Arts no había ninguna.

Fuente: vanityfair.com