Una economía con menos fuerza para 2019

Los efectos de los recortes fiscales comienzan a rebajarse

El Director de la Oficina Presupuestaria del Congreso, CBO, Keith Hall./Astrid Riecken/Getty Images
El Director de la Oficina Presupuestaria del Congreso, CBO, Keith Hall./Astrid Riecken/Getty Images
Foto: Astrid Riecken/Getty Images / Astrid Riecken/Getty Images

La economía de EE UU creció a un ritmo del 3.1% el año pasado según los cálculos de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO). Es algo que no pasará en 2019 porque perderán fuerza el impacto de los recortes fiscales que entraron en vigor en 2018 y disminuirán algunos gastos federales.

Es más, desde esta oficina se cuenta con que a finales de este año el crecimiento caerá y se mantendrá en una media del 1.7% en la próxima década. “En el largo plazo, el crecimiento estará por debajo de su media histórica, primordialmente porque la fuerza laboral va acrecer más lentamente que en el pasado”, explican los economistas del al CBO. En los próximos años, el envejecimiento de la población obligará a mayores gatos en seguridad social y salud.

Estas previsiones echan por tierra la tesis mantenida por el Gobierno y el Partido Republicano de que el crecimiento económico que generaría la menor presión fiscal pagaría por los recortes de impuestos que están valorados en $1.5 billones (trillions). El lunes, el presidente de esta Oficina, Keith Hall, explicaba que la reforma fiscal por la que se rebajó la tasa impositiva a las corporaciones y temporalmente a los individuos “ha pagado por el 30% de ella misma, no por el 100%“.

Mientras tanto se espera una fuerte subida del déficit de las cuentas públicas y de la deuda hasta niveles que Hall considera “insostenibles”. En concreto el déficit será de $900,000 millones en 2019 y excederá el billón de dólares a partir de 2022, es decir que será equivalente a 4.1% o 4.7% del PIB del país, mucho más que la media del último medio siglo.

La fragilidad de las cuentas públicas se completa con la estimación de que la deuda llegará a $16.6 billones a finales de este año y en 10 años será equivalente al 93% del PIB ($28.7 billones) a pesar de que a partir de 2025, cuando acaben los recortes fiscales para los individuos, se esperan mayores ingresos por parte del estado.

Hall explicó que dado que se espera que suban los intereses que se pagan por esa deuda en 2025 la devolución de lo que debe EEUU a sus acreedores será una cantidad mayor que el gasto militar.

A pesar de las perspectivas y de que ya a finales de 2018 menos empresarios empezaron a reportar subidas de ventas y aumentos de los márgenes, los dueños y gestores de  negocios no esperan que haya una recesión en los próximos 12 meses. Así lo ha hecho público la National Association for Business Economics (NABE) en su boletin de condiciones de negocios.

Una de las cuestiones más llamativas de este informe es que los recortes fiscales a las corporaciones, que pasaron del 35% al 21%, no han parecido tener un gran impacto ni en las inversiones en capital ni en contrataciones. El 84% de los empresarios que respondieron al cuestionario de NABE no han cambiado planes en este sentido por la menor tarifa fiscal.

Las inversiones y las contrataciones han sido robustas por el ciclo pero salvo en el sector de producción de bienes no han sido resultado de una más baja factura al fisco.