DEA arresta a médicos por desviar opioides al mercado negro

En algunos casos, recetaron drogas ilegales o en cantidades enormes que terminaron en la muerte de pacientes
DEA arresta a médicos por desviar opioides al mercado negro
Los médicos siguen eligiendo los opioides como analgésico pese a su peligrosidad.
Foto: Getty Images

Una serie de investigaciones dirigidas por la Administración Federal de Drogas (DEA) llevó al arresto de  nueve personas, la mayoría de los cuales son profesionales médicos, por cargos federales de desviar narcóticos peligrosos – principalmente opioides altamente adictivos-  al mercado negro.

El operativo “Hypocritical Oath” (Juramento hipócrita) se enfocó en profesionales médicos de quines se sospecha que proporcionaron ilegalmente sustancias controladas a “pacientes” y clientes del mercado negro en violación de sus juramentos para “no hacer daño”.

Durante la semana pasada, agentes de la DEA arrestaron a seis doctores, asistentes médicos y supuestos narcotraficantes por cargos federales de drogas. En conjunción con los recientes arrestos, las autoridades ejecutaron 10 órdenes de registro. Operación Juramento hipócrita también resultó en casos penales contra otros tres acusados – dos de ellos médicos – y una serie de acciones administrativas de la DEA que llevaron a cuatro médicos que perdieron sus licencias.

“A medida que luchamos contra la crisis de los opioides con interdicciones, el desmantelamiento de las organizaciones de tráfico y acciones comunitarias, no podemos ignorar a los profesionales médicos corruptos que inundan nuestras comunidades con esos mismos fármacos que matan a la gente cada día en todo Estados Unidos”, dijo el fiscal de los Estados Unidos Nick Hanna. “Los médicos y los practicantes capacitados saben mejor que nadie los peligros de la adicción y la sobredosis que vienen con narcóticos poderosos”

Los casos

Entre los casos figuran el del Dr. Michael Anthony Simental, de 47 años y residente de Corona, que practica en Kaiser Permanente en Riverside. El fue arrestado por cargos de distribución ilegal de hidrocodona, un opioide encontrado en medicinas como Vicodin.

La investigación sobre Simental comenzó después de que uno de sus pacientes muriera de una sobredosis de drogas en junio. Los registros de la Junta Médica de California y Kaiser mostraron una serie de acciones disciplinarias, quejas sobre sus prácticas de recetas, y preguntas sobre su sobriedad mientras trabajaba. Una queja criminal presentada esta semana describe numerosas comunicaciones entre Simental y la víctima de sobredosis, algunas de las cuales indican que Simental “era consciente de que estaba recetando volúmenes excesivos de opiáceos” a la mujer y su marido.

Después de que la DEA ejecutó órdenes de cateo en noviembre, el esposo de la víctima de sobredosis dijo que él y su esposa habían estado bajo el cuidado de Simental durante años, ambos se habían vuelto adictos a los opioides prescritos por Simental, y que “Simental les recetaría cualquier droga que quisieran”, según la declaración jurada en apoyo de la queja.

Un experto externo que revisó los registros médicos identificó a 100 pacientes que estaban “recibiendo medicamentos controlados potencialmente ilegales”.

Otro caso es el de Gabriel Hernández, de 58 años y residente de Anaheim, un asistente médico que trabaja en una clínica de gestión del dolor de Long Beach conocida como Vortex Wellness & Aesthetics.

El es acusado de distribuir oxicodona sin un propósito médico legítimo. Durante un período de dos años que terminó en noviembre, Hernández recetó casi 6,000 sustancias controladas – más de la mitad de las cuales fueron para la oxicodona de máxima resistencia, lo que significa que fue responsable de aproximadamente 446,000 pastillas de oxicodona que fueron recetas, según los documentos judiciales.

La ‘Santísima Trinidad’

Hernández a menudo escribía recetas para cócteles de drogas conocidas como la “Santísima Trinidad” – un narcótico, un tranquilizante y/o un relajante muscular – que son buscados por drogadictos y son particularmente peligrosos debido a la amenaza de sobredosis fatal, según la declaración jurada en apoyo de la queja.

En 2017, según los registros mantenidos por el estado de California, Hernández escribió una receta de “Santísima Trinidad” a un hombre de 41 años de edad que murió una semana después de los efectos combinados del alcohol y dos de los fármacos prescritos, de acuerdo con la queja criminal.

Un farmacéutico de San Diego contactó a los investigadores a finales del año pasado sobre las recetas sospechosas e idénticas que Hernández escribió a tres personas que parecían estar viviendo en la misma casa a más de cien millas de distancia de la clínica Vortex.

Un experto médico que revisó los datos sobre la historia de recetas de Hernández y las cintas de dos visitas a la oficina por una agencia del orden concluyó que las acciones de Hernández “están mucho más cerca de la de un traficante de drogas ilegales que la de un médico, y las visitas del paciente son un farsa”.

Otros acusados son el Dr. Reza Ray Ehsan, de 60 años y residente de Bel-Air; el practicante de enfermería Saloumeh Rahbarvafaei, de 40 años y residente de Northridge, quien trabajaba para la clínica Good Neighbor en Leimert Park; y Monica Ann Berlin, de 41 años y residente de Del Mar, quien es empleada de una oficina médica en Beverly Hills. Otro de los acusados es Ana Leblanc, de 33 años y residente de Chino Hills, quien trabajó en una clínica de Santa Ana el año pasado

Kaiser responde

“En Kaiser Permanente, nuestras principales prioridades son la salud, la seguridad y el bienestar de nuestros miembros, pacientes, médicos y personal. Somos extremadamente diligentes en cumplir nuestro compromiso con la prescripción adecuada de medicamentos. También somos líderes en formas innovadoras de reducir las prescripciones de opioides, en particular, para ayudar a garantizar que se prescriban solo cuando sea seguro y apropiado.

Hemos estado cooperando plenamente con las autoridades. El médico ha estado ausente de Kaiser Permanente desde noviembre de 2018, y sus pacientes están siendo atendidos por otros médicos de Kaiser Permanente para garantizar que continúen recibiendo la atención que necesitan.

Por respeto a la investigación federal pendiente, así como a las leyes estatales y federales que protegen la privacidad del paciente, no tenemos más comentarios en este momento “.