Empresa de Estados Unidos pagará porque no protegió a trabajadores migrantes temporales

Al menos 11 trabajadores agrícolas hondureños serán compensados por ser obligados a pagar cuotas de reclutamiento

Recolectores de fresas
Recolectores de fresas
Foto: Iván Mejía / EFE

MEXICO – Un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el undécimo circuito determinó responsabilizar a la productora de fresas Fancy Farms por permitir indirectamente el cobro de cuotas de reclutamiento a migrantes temporales, por la cual, la empresa tendrá que compensar a 11 trabajadores agrícolas hondureños por los miles de dólares que pagaron para asegurar un trabajo.

“Nadie debería de pagar para trabajar. Las cuotas de reclutamiento son la raíz de una gran cantidad de abusos laborales que dejan a los trabajadores endeudados y vulnerables a la trata y la explotación”, advirtió Benjamín Botts, director jurídico de la organización binacional Centro de los Derechos del Migrante (CDM).

CDM y otras organizaciones apoyaron el caso bajo la figura jurídica conocida como “Amigo de la Corte” que permite presentar alegatos y estrategias jurídicos.

Aunque la ley federal estadounidense prohíbe las cuotas de reclutamiento en los distintos países donde se busca gente para trabajo temporal ––principalmente en México: más de 210,000 al año––, a menudo le faltan dientes y los reclutadores obligan a los trabajadores a pagar antes de llegar al empleo.

Esta resolución ayudará a miles de trabajadores que migran legalmente porque si sus empleadores sabrán que si no cumplen con la ley tendrán consecuencias”, dijo en entrevisga con este diario Benjamín Botts.

Es la primera vez que una empresa en EEUU tendrá que pagar a trabajadores por falla en el reclutamiento. Los hondureños que ganaron el caso invirtieron más de 4,000 dólares cada uno. Así que cuando llegaron ya estaban endeudados.

El reclutador desapareció y la empresa se negaba a pagar aunque había violado la ley que la obligaba a incluir una clausula en el contrato que advierta sobre la prohibición de cobrar cuotas a los empleados.

Al ir a la corte federal, apoyados por CDM, los centroamericanos perdieron en enero de 2018 el caso ante un juez federal de Florida que negó culpar a la compañía por daños y perjuicios, pero el caso se llevó luego al Tribunal de Apelaciones, donde se revirtió la resolución.

“Es un mensaje fuerte: las compañías deben poner por escrito y comunicar verbalmente a los reclutadores que no pueden cobrar y nosotros vamos a investigar más casos para tomar las medidas necesarias. Si abusan, deben ser culpables”, dijo Botts.

En México, por cada 10 trabajadores migrantes que obtuvieron una visa de trabajo H-2 (para campo y oficios), uno pagó por un empleo falso y cuatro pagó por ser incluido en una lista o por su transportación.

CDM documentó desde 2005 a 88 casos de fraudes, en los que 6,500 trabajadores mexicanos –provenientes de 27 estados– pagaron alrededor de 600 dólares a cambio de un empleo inexistente.