¿Cómo distinguir entre una irritación y una infección vaginal?

Ahora que inicia el calor, es común presentar ambos problemas que deben ser tratados inmediatamente

Aunque los síntomas son similares, hay algo que causa la diferencia.
Aunque los síntomas son similares, hay algo que causa la diferencia.
Foto: Shutterstock

La época de calor eleva el riesgo de sufrir irritación vaginal, un padecimiento que en el 60% de las ocasiones es confundido con infecciones, aseveró una especialista.

En entrevista con Efe, la doctora Paulina Millán, sexóloga y directora de investigación del Instituto Mexicano de Sexología, aseguró que la irritación es fácil de confundir con una infección debido a que los síntomas son parecidos.

“Nos han enseñado que cuando tenemos alguna molestia en la zona externa o interna de la vagina o vulva, como comezón, se trata de una infección, pero muchas veces no es más que una irritación”, aseguró la experta.

Explicó que a diferencia de las infecciones, donde se presenta flujo espeso y blanco, en la irritación suele presentarse también pero éste es transparente.

“Si huele mal y es blanco, eso puede ser indicador de que hay infección por hongos”, aseveró la experta.

El papel de baño, las relaciones sexuales y la depilación son factores que pueden desencadenar irritación, que se puede agravar y si a ello se suma el uso prolongado de toallas sanitarias.

En tanto, la ginecóloga Patricia Sánchez Reyes señaló que mantener una buena microbiota vaginal puede ayudar no solo a prevenir irritación sino también infecciones en la vagina.

“La misión de la microbiota es hacer barrera, evitando que bacterias produzcan infecciones que afecten a los órganos sexuales y reproductores”, señaló.

La especialista, adscrita al Hospital General de Zona 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Campeche, explicó que la microbiota vaginal está compuesta por múltiples especies distintas de bacterias, aunque la más importante es la lactobacillus.

Sin embargo, aseveró que esta composición varía dependiendo de cada mujer y del momento de su vida en que se encuentre, e influye la raza y el país de residencia.

Explicó que una vagina sana tiene un pH ácido que crea un medio hostil para los gérmenes y bacterias, pero puede alterarse por la presencia del periodo menstrual, el embarazo o la menopausia.

Aseveró que cuando se altera el equilibrio de la microbiota es cuando aparecen algunas molestias como las infecciones de orina de repetición, la candidiasis vaginal y las vaginosis bacterianas. “Estas últimas provocan inflamación en la mucosa vaginal y la piel vulvar, flujo, mal olor, escozor y hasta dolor”, aseveró.

La microbiota vaginal, destacó la experta, tiene gran relación con la intestinal, la cual se encarga de sintetizar sustancias importantes que modulan nuestro estado de ánimo.

Sin embargo, debido a los malos hábitos alimenticios, en la actualidad los seres humanos “no contamos con una buena microbiota intestinal”.

En ambos casos, las especialistas recomendaron evitar el uso de jabones perfumados, así como de ropa muy ajustada, y no portar por más de cuatro horas la misma toalla sanitaria o tampón.

En el caso de ambientes húmedos, se debe tratar de no estar mucho tiempo con ropa mojada o sudada, especialmente las personas que hacen deporte, y no realizar una higiene excesiva en la zona genital.

Del mismo modo, llevar una dieta balanceada ya que un consumo alto de azúcares e hidratos de carbono favorece el crecimiento de bacterias patógenas en el tracto intestinal, vaginal y urinario.