¿Qué es el autismo y cómo se diagnostica en los niños?

La edad propicia para realizar el diagnóstico es a partir de los 4 años
¿Qué es el autismo y cómo se diagnostica en los niños?
Foto: Shutterstock

Ser testigo del crecimiento y desarrollo de un niño suele ser gratificante. Ver cómo va adoptando su propia personalidad, costumbres y gustos. Sin embargo, estos grandes momentos a veces se ven empañados si notamos algo poco usual en su comportamiento, o que no se ajusta a las acciones de otros niños.

En este sentido encontramos al autismo, un trastorno neurobiológico infantil que afecta el desarrollo, la sociabilización y la conducta a partir de los primeros años de vida. Para saber más sobre esta condición y aprender a reconocerla, te traemos toda la información necesaria.

Síntomas del autismo

Existen ciertos patrones de comportamiento en el niño que pueden ser señal de autismo, los más comunes son los siguientes:

  • Evita el contacto visual con cualquier persona.
  • Pone excesiva atención a un objeto y se olvida de su entorno.
  • No responde a llamados ni reacciona al escuchar su nombre.
  • Rechaza o se muestra indiferente ante las muestras de afecto.
  • Prefiere jugar solo y no usa los juguetes como normalmente se haría.
  • Tiene grandes dificultades para comunicarse de forma tanto verbal como no verbal.
  • Suele caminar apoyando solo la punta de los pies.
  • Realiza movimientos repetitivos como mecerse o dar vueltas sobre sí mismo.
  • Presenta ansiedad o crisis violentas ante los cambios de entorno.
  • No da señales de sentir dolor.
  • Tiene momentos de risa o llanto sin motivo aparente.

Diagnóstico

Para diagnosticar este trastorno se requiere de un conjunto de pruebas o test cognitivos, evaluaciones del lenguaje y la comunicación y exámenes neurológicos. De la misma forma, se requiere de un grupo de especialistas como psicólogos, psiquiatras, neurólogos y terapeutas.

Todas estas visiones ayudan a tener mayor exactitud a la hora de hacer el diagnóstico. No obstante, se ha comprobado que muchos de los pacientes diagnosticados antes de los cuatro años resultan ser falsos positivos en autismo. Por ello, se recomienda superar los 5 años para comenzar las evaluaciones.