Mató a sus 5 hijos de entre 1 y 8 años y metió sus cuerpos en bolsas de basura. Será ejecutado

Timothy Jones Jr. estranguló a todos sus hijos, a los más grandes con sus propias manos y a los de uno y dos años con un cinturón (sus manos eran demasiado grandes para sus pequeños cuellos). Después, manejó nueve horas para tirar a la carretera las bolsas en las que había metido los cuerpos
Mató a sus 5 hijos de entre 1 y 8 años y metió sus cuerpos en bolsas de basura. Será ejecutado
Timothy Jones no mostró reacción alguna cuando lo sentenciaron a muerte.
Foto: Oficina del Sheriff del condado de Lexington

Timothy Jones Jr. ha sido un egoísta toda su vida. Así lo argumentó este jueves el abogado de la acusación Rock Hubbard al defender la ejecución de Jones ante un jurado que, finalmente, condenó a pena de muerte al hombre que en 2014 asesinó “con sus propias” manos a sus cinco hijos.

Cuando su esposa le dejó, dijo también Hubbard, el orgullo machista de Jones no le dejó soportar haber perdido el control sobre ella. El hombre, que se quedó con la custodía de los cinco hijos que tenían en común, maltrató a todo el que expresara querer estar con su madre en lugar de con él.

Nahtahnt, de seis años, fue su primera víctima. Lo mató, dijo también el abogado, cuando el niño  confesó a su madre -y no a él- que había roto un enchufe. Tras el asesinato, el hombre fue a comprar cigarros. Se llevó a su hija mayor para que ella no pudiera pedir ayuda y dejó a los tres pequeños con el cuerpo sin vida del hermano.

Luego, el asesino convicto tómo una decisión como la Hubbard instó al jurado a tomar: “condenó a  (el resto de) sus hijos a muerte”.

El propio Tim Jones confesó haber estrangulado a Elias, de siete años, y haber perseguido a Merah, de ocho, antes de asfixiarla con sus manos. Para matar a los pequeños -Gabriel, de 2 años y Abigail, de 1-, el padre usó un cinturón ya que sus manos eran demasiado grandes para los pequños cuellos.

Una vez muertos, Jones metió los cuerpos de sus hijos en su auto y, tras pasearlos nueve días por el sudeste de Estados Unidos, los metió en una bolsa de basura y los tiró a una carretera sucia cercana a Candem, Alabama. Horas después, un agente de tráfico detuvo que sintió el olor a descomposición, dio la voz de alarma para que detuvieran al hombre.

Esta terrible sangre fría fue el argumentó final que usó Hubbard contra el condenado. La acusación tenía foto del interior de las bolsas y el jurado podía pedir verlas antes de deliberar: “Si tienen alguna duda sobre la condena apropiada para este hombre, ¡miren dentro de la bolsa!

Finalmente el mismo jurado que hace una semana declaró lo declaró culpable de cinco crímenes tomó una decisión. Jones, según el medio USA Today, no mostró ningún signo de sorpresa cuando la sentenciaron la pena capital. También lo podrían haber condenado a cadana perpetua sin libertad condicional.

La defensa se aferró a los supuestos problemas mentales del condenado y al dolor de su familia para evitar la pena de muerte. Dijo que ya habían derramado muchas lágrimas y que se contentarían con poder vivo a Jones, aunque fuera entre rejas. Incluso la madre de los niños dijo estar en contra de la pena de muerte.

Pero nada de esto consiguió disuadir al jurado y el victimario se convertirá en la segunda persona que el estado de Carolina del Sur enviará al corredor de la muerte. El estado no ha ejecutado a nadie desde 2011 y no tiene los medicamentos necesarios para aplicar la inyección letal.