Tarjeta Roja: Cruz Azul ya no tiene margen de error

Una vez más, las alarmas están encendidas en casa de La Máquina Cementera

Un tropiezo más del Cruz Azul, esta vez a manos del modesto Querétaro.
Un tropiezo más del Cruz Azul, esta vez a manos del modesto Querétaro.
Foto: EFE

Cruz Azul cayó en el Estadio Corregidora y una vez más con las alarmas encendidas debido a su pobre desempeño en relación a su gran plantel (y supuestamente buen proceso de gestión).

Sin menospreciar al equipo de Víctor Manuel Vucetich, porque nunca se puede subestimar a un equipo dirigido por él, Cruz Azul enfrentó a un rival de menor envergadura y salió goleado y la verdad sea dicha,  humillado.

Querétaro exhibió a La Máquina que no logra adaptarse a ciertas circunstancias que tal vez solo note su afición más conocedora (y optimista), pero que son una realidad:

Ariel Lichnovsy, defensa central, ha sido habilitado (y claramente confundido) por Caixinha como medio de contención.

Dos expulsiones al inicio del torneo han hecho que Caixinha haya tenido que jugar con diferentes defensas centrales… versátiles, pero diferentes.

El inicio de temporada de Pablo Aguilar está siendo flojo, por decir lo menos y su figura es la que da seguridad en sector defensivo, se necesita en su mejor nivel.

Pol Fernández sí es el refuerzo que va a sustituir a Marcone eventualmente, pero sus compañeros aún no lo ven como una figura de autoridad, aún sin ser tan joven, tiene 27 años.

Cruz Azul no tiene tiempo de vivir esta ‘desadaptación circunstancial’, La Máquina está contrarreloj cada partido para dejar esa maldición y ser un equipo consistente que busque el título con regularidad y no dependiendo de factores externos, por que eso es claro que lleva muchos años sin valer para nada.

Cruz Azul es, una vez más, víctima de las circunstancias y ahora sí,  no tiene tiempo para ello.

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