Robó $50 dólares y pasó 35 años en prisión, ahora por fin es libre

Sorprende la dureza de la sentencia que recibió por robar tan solo $50 dólares, ahora debe enfrentar los cambios de la sociedad después de estar en prisión por tanto tiempo

Imagen de archivo de un hombre en la cárcel sujetando los barrotes de su celda.
Imagen de archivo de un hombre en la cárcel sujetando los barrotes de su celda.
Foto: Pixabay.

A los 22 años, Alvin Kennard fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de obtener libertad condicional. Su crimen era haber robado $ 50.75 dólares de una panadería en 1983.

Ahora, con 58 años de edad, Kennard por fin es libre y regresa a casa después de pasar más de 35 años, casi toda su vida adulta, tras las rejas. El miércoles, cuando un juez de Alabama ordenó que lo liberaran de la prisión, más de una docena de amigos y familiares que se habían reunido en la sala se pusieron de pie y aplaudieron.

“Me desmoroné. Fue tan emotivo, solo podía agradecerle a Dios.”, dijo la sobrina de Kennard, Patricia Jones, a WBRC.

El castigo extremadamente  duro fue el resultado de la Ley de Delincuentes de Delitos Habituales de Alabama, también conocida como la “ley de las tres fallas”, que castiga a los delincuentes que reinciden en la actividad criminal. Pero Kennard no tenía un historial especialmente violento o delictivo, había robado en una estación de servicio abandonada antes de asaltar la panadería y llevarse los $50 dólares por lo que se le condenó a pasar su vida en la cárcel.

Kennard fue encarcelado en Bessemer, donde vive su familia, por lo que durante más de tres décadas, pudieron visitarlo regularmente. Jones le dijo a WIAT que había visto de primera mano cómo la prisión lo convertía en una persona diferente. Después de algunos años tras las rejas, “comenzó a hablar de Dios y supe que había cambiado”, explica. “Quiere ser perdonado por lo que había hecho y quiere tener la oportunidad de regresar y aprender a sobrevivir”.

El miércoles, 14 de los amigos y familiares de Kennard asistieron a la audiencia,  donde Kennard le dijo al juez que lamenta profundamente los crímenes que cometió hace más de tres décadas y que, de ser liberado, esperaba trabajar como carpintero y vivir con su familia en Bessemer.

“Asumo la responsabilidad de lo que hice en el pasado. Quiero la oportunidad de hacerlo bien “, declaró.

Los fiscales no se opusieron a la moción para acortar la sentencia de Kennard, informó AL.com, y el juez de circuito David Carpenter dictó a favor de que Kennard sea liberado tan pronto como el Departamento de Correcciones de Alabama reciba la documentación necesaria.

“Significa mucho para mí que asumas la responsabilidad de lo que has hecho”, dijo el juez, según informa WIAT.

Fuera de la sala del tribunal, amigos y familiares lloraron de alegría, abrazándose y dando gracias. Kennard está a punto de volver a entrar en un mundo que ha cambiado drásticamente desde que entró en prisión con 22 años.