Trump firmó una orden ejecutiva para que ciudades y estados puedan rechazar refugiados

La drástica reducción en el ingreso de refugiados para el año fiscal 2020 ha provocado reacciones de condena

Trump firmó una orden ejecutiva para que ciudades y estados puedan rechazar refugiados
El DHS busca evitar que inmigrantes soliciten asilo.
Foto: John Moore / Getty Images

WASHINGTON — La Administración Trump redujo en un 40% el número de refugiados para el año fiscal 2020, y permitirá que las autoridades locales y estatales puedan rechazarlos si demuestran que no tienen la capacidad o los recursos para recibirlos.

En el marco de su política para reducir la inmigración, la Administración Trump ha reducido drásticamente el número de refugiados bajo el “Programa de Admisión de Refugiados de EEUU” (USRAP, por su sigla en inglés), creado en 1980.

Hace apenas dos años, en las postrimerías de la Administración Obama, el límite anual fue de 110,000, y esa cifra bajó a 45.000 para el año fiscal 2018, y quedó en 30,000 para el año fiscal en curso.

La decisión de la Administración Trump de reducirlo a 18,000 para el año fiscal 2020, que comenzará el próximo 1 de octubre, ha desatado la condena de grupos humanitarios en todo el país, que advierten de la posible segregación o discriminación de poblaciones vulnerables.

Es que el presidente, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que, para efectos prácticos, permitirá que las autoridades locales y estatales puedan rechazar a los refugiados en sus comunidades.

Según la Casa Blanca, el gobierno federal continuará las consultas con las autoridades locales y estatales para proveer “una vía para que los refugiados sean autosuficientes”.

“La estrecha cooperación con los gobiernos locales y estatales asegura que los refugiados se asienten en comunidades deseosas y equipadas para apoyar su exitosa integración en la sociedad y el mercado laboral de EEUU”, señaló el documento.

Los gobiernos locales y estatales “son los que mejor conocen su nivel de capacidad y recursos” para invertir en el reasentamiento de refugiados, lo que incrementa la posibilidad de que éstos “no tengan que depender a largo plazo de la asistencia pública”, indicó la orden ejecutiva.

La Casa Blanca no ha explicado cómo funcionará la orden ejecutiva sobre el terreno, ni qué pasaría con los refugiados rechazados en ciertas localidades, y tampoco ha dicho cuándo divulgará más detalles al respecto.

Según datos del Centro de Procesamiento de Refugiados, del Departamento de Estado, Texas es el que más recibe refugiados cada año, seguido por los estados de Washington, Nueva York, California y Kentucky.

La mayoría de los refugiados admitidos durante el año fiscal 2019 provino de Birmania, el Congo, Irak, Siria, Somalia, Irán, Bután, Eritrea y Afganistán, en ese orden.

La Administración Trump justificó la reducción en el número de refugiados por la cantidad de solicitudes de asilo que ha recibido.

¿Confusión y segregación?

Sin embargo, en declaraciones a Noticias Telemundo, Mark Greenberg, analista del Instituto para Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés), dijo que esa explicación no tiene sentido.

“No tiene sentido que las admisiones de refugiados tengan que recortarse porque muchas personas están buscando asilo. Ambos programas son para personas que huyen de la violencia y persecución, y EEUU debe tener la capacidad para operarlos”, dijo Greenberg.

“La reducción en el número para el nuevo año fiscal continúa un patrón iniciado en 2017, y desde entonces ya era evidente el interés de la Administración Trump de recortar el ingreso de refugiados”, agregó.

El veto de las localidades y los estados a la entrada de más refugiados profundizará las divisiones en el debate migratorio y servirá de excusa para quienes se oponen a la llegada de refugiados en sus comunidades, advirtió el experto.

Por su parte, Eric Schwartz, presidente de Refugees International,  señaló que Colombia acepta cada día a unos 5,000 refugiados venezolanos -debido a la crisis política en ese país-, cifra que representa el nuevo límite anual de Estados Unidos en menos de una semana.

Si Colombia puede aceptar ese número cada cuatro días, el nuevo límite de la Administración Trump refleja “el pobre liderazgo de EEUU”, afirmó Schwartz, quien lideró en el Departamento de Estado la política de refugiados de la Administración Obama.

Mientras, Yael Schacher, analista de Refugees International, destacó que el reasentamiento de refugiados “es una responsabilidad federal” y, si bien el gobierno hace consultas con las autoridades locales y estatales -algo que ya dicta la ley- no es posible que “algunos estados acepten refugiados, y otros no”.

“Esto sería algo próximo a la segregación. Somos una sola nación, y si los gobernadores pueden decidir adónde van a parar los refugiados, eso minará el sistema de federalismo y nos dividirá… no está claro qué estándar se usará para bloquear a los refugiados, y eso los someterá al vaivén del clima político” en el país, subrayó Schacher.

Todd Schulte, presidente del grupo FWD.us, condenó que EEUU no sólo le está dando la espalda a poblaciones vulnerables, sino que también está debilitando la autoridad moral del país en la arena internacional.

La idea de permitir que las ciudades y estados bloqueen a refugiados ya aprobados por el gobierno federal sólo conducirá a la indebida segregación y discriminación racial de comunidades inmigrantes, afirmó Schulte.

“Los líderes locales deben rechazar estos esfuerzos por dividir aún más a los estadounidenses con base a su apariencia física o su procedencia”, puntualizó Schulte en un comunicado.

Según datos de Naciones Unidas, 25 personas se vieron obligadas a huir de sus países cada minuto en 2018, debido a conflictos civiles o la persecución.

Ese año, el desplazamiento global alcanzó cerca de los 71 millones de personas, de los cuales casi 26 millones eran refugiados, y 3,5 millones eran solicitantes de asilo.

Por María Peña / Noticias Telemundo