En el 25 aniversario de la Proposición 187, ¡Gracias, Antonia!

En el 25 aniversario de la Proposición 187, ¡Gracias, Antonia!
Portada de la Opinión el 8 de noviembre de 1994.
Foto: Impremedia

1994 es un año que los mexicanos recordamos como traumático. Fue el año en que México despertó con la noticia del levantamiento zapatista; el año en que el candidato presidencial del partido gobernante fue asesinado; y el año en que experimentamos una de las crisis económicas más graves de las que se tenga memoria.  En medio de este complejo escenario doméstico, 1994 fue el año en que la Propuesta 187 fue aprobada por los votantes en California para negarle a inmigrantes indocumentados—principalmente mexicanos—el acceso a servicios estatales de salud y educación, entre otros, abriendo con ello otro frente para México ahora en el panorama internacional. Afortunadamente, tras una batalla jurídica y política, la Propuesta 187 nunca se aplicó.

Antonia Hernández actualmente es presidenta de la Fundación Comunitaria de California.  (Aurelia Ventura/La Opinion)

Pero es de crisis como éstas que suelen surgir liderazgos que se vuelven legendarios.  Si hay una fotografía que refleje la resistencia que la propuesta eventualmente enfrentaría en las calles y en las cortes, es aquella en que el Gobernador Pete Wilson aparece dirigiéndose a periodistas del diario La Opinión, con Antonia Hernández a su izquierda,  entonces Directora de MALDEF (Mexican American Legal Defense and Education Fund)” quien veía al Gobernador Wilson con una mirada que parecía decirle: ¡Sobre mi cadáver!

Visto en retrospectiva, es un hecho que la aprobación de la Propuesta 187 transformó el escenario político en el estado de California, así como la relación entre el gobierno y la sociedad californianos con la comunidad migrante, al grado de hacer de California el estado con las más amplias políticas de protección en favor de este segmento de la población.  Al mismo tiempo, motivó a los numerosos clubes de oriundos, dedicados tradicionalmente a apoyar financieramente a sus lugares de origen, a jugar un papel políticamente activo dentro de sus comunidades locales.

Por otro lado, estos sucesos encauzaron las prioridades de la política exterior mexicana hacia la protección de la comunidad migrante en Estados Unidos y la llevaron a adoptar y hacer suya la agenda Chicana. Enrique Loaeza, en ese entonces Cónsul General de México en Los Ángeles, rechazó tajantemente la noción de que los migrantes venían a Estados Unidos sólo para tener hijos y acceder a la educación pública, atención médica y la nacionalidad estadounidense.  Lo que alguna vez fue un tabú diplomático se convirtió desde entonces en un mandato legal: la red consular mexicana utiliza todos sus medios para divulgar con firmeza y determinación ante el público estadounidense las vastas contribuciones que la comunidad migrante ha hecho a este país.

Hoy en día trabajamos codo a codo con organizaciones comunitarias, entidades no-lucrativas y medios de comunicación para promover activamente una narrativa positiva en torno al fenómeno de la migración.  Por considerar que el gobierno de México tiene un legítimo interés en algunas decisiones que las cortes adoptan en materia de migración, colaboramos con organizaciones de derechos civiles en la elaboración de recursos de amicus curiae que son presentados en litigios de alto impacto para nuestra comunidad. La democracia estadounidense, por su parte, ha consentido el rol que juegan estas tareas de diplomacia pública en las discusiones de interés público.

En ocasión del vigésimo aniversario de la aprobación de una propuesta abiertamente discriminatoria que terminó por unir a la comunidad hispana en la lucha por los derechos de los migrantes, quisiera aprovechar esta oportunidad para agradecer a Antonia Hernández por su liderazgo.  Este episodio crítico en la historia de California detonó una movilización sin precedentes y gestó una generación de líderes que han seguido su ejemplo.  Como Cónsul General de México en Los Ángeles, puedo afirmar que la nación mexicana estará siempre en deuda por lo que esta mujer ha hecho a lo largo de su carrera en favor de la tierra que la vio nacer.

*Diplomática de Carrera y Cónsul General de México en Los Ángeles.