Las deudas y la falta de ahorros crean una crisis de jubilación en California

Personas de la tercera edad en el Valle Central tendrán serios retos para poder sobrevivir en las próximas décadas
Las deudas y la falta de ahorros crean una crisis de jubilación en California
El reporte indica que al retirarse, muchos latinos reemplazarán sus ingresos por el Seguro Social./ archivo
Foto: La Opinión

En las dos décadas comprendidas entre 2015 y 2035, California se enfrentará a una creciente crisis de jubilaciones, ya que la población de personas mayores crecerá de 7.3 millones a 12 millones.

Así lo indica el reporte denominado “Envejecimiento, Crisis de Jubilaciones de California; Indicadores Locales” de Nina Ebner, licenciada en historia y estudios urbanos de la Universidad Yale, que fue editado por Nari Rhee, de UC Berkeley.

El informe especifica que, por ejemplo, para la región de Los Ángeles —en la que se incluyen los condados de Orange, Riverside, San Bernardino y Ventura— de 3.3 millones de personas mayores de edad que se retiraron de la fuerza laboral, la cifra se elevaría a 5.6 millones en 2035.

Comparativamente, en la región del Valle Central de California, las 752,892 jubilaciones de 2015 se incrementarán a 68% para un total de 2.5 millones en 2035.

“Yo no tengo miedo a nada”, dijo Joel Castillo, un hombre latino nacido hace 74 años en Los Ángeles y miembro del grupo sin fines de lucro Fathers & Families of San Joaquín. “A mí me sometieron a un bypass doble de la arteria coronaria y vivo día a día”.

Rhee, quien colabora en la creación de un plan maestro sobre el envejecimiento para el gobernador de California Gavin Newsom, dijo que aunque la crisis de jubilación es de alcance nacional, las personas mayores del Estado Dorado tienen como retos los altos costos de vida.

Además, el estado se ubica casi al final en cuanto al acceso a un trabajo o a una pensión o 401 (k). En resumen, no tienen dinero ni ahorros para enfrentar la vida en el futuro.

“Actualmente, un tercio de los adultos mayores latinos en el Valle Central vive por debajo del nivel federal de pobreza y casi la mitad tiene ingresos que no son suficientes para satisfacer las necesidades básicas dado el costo de vida local”, dijo Rhee a La Opinión.

“Es probable que esta situación empeore en la próxima década porque los trabajadores latinos que se enfilan a la jubilación no han acumulado muchos activos”.

La experta señaló que, a nivel estatal, 7 de cada 10 trabajadores latinos no participan en una pensión 401 (k) y los datos nacionales muestran que los hispanos están muy por detrás de blancos, afroamericanos y asiáticos en la creación de riqueza —incluido el ahorro para la jubilación.

“La gente mayor de edad y que trabaja en la agricultura del Valle Central, representa a las personas que han trabajado toda su vida para que todos los estadounidenses disfruten la comida que ellos han producido como fruto de su trabajo pesado”, dijo Leidy Rangel, portavoz del Sindicato de Campesinos (UFW).

“A pesar del maltrato que recibieron, un número importante de ellos no tendrá ningún tipo de beneficio porque son indocumentados”, añadió.

El reporte indica que al retirarse, muchos latinos reemplazarán sus ingresos por el Seguro Social.

Indocumentados sin acceso a servicios

Aunque ser propietario de vivienda es una parte importante de la seguridad de la jubilación, los latinos que están a punto del retiro sufrieron pérdidas desproporcionadas en el colapso del mercado inmobiliario de 2008.

Los latinos de bajos salarios tienen un mayor porcentaje de probabilidad de reemplazar sus ingresos por el Seguro Social, a diferencia de los trabajadores de altos salarios.

“Los latinos también son más propensos que los blancos a depender del Seguro Social para la mayoría de sus ingresos después de la edad de jubilación”, informó Rhee.

Sin embargo, los trabajadores indocumentados y aquellos que laboran principalmente en el sector informal no tendrán acceso a esos beneficios, lo que significa que tienen poco de qué depender para cuando se jubilen.

Así, es probable que en las próximas décadas las tasas de pobreza de los adultos mayores latinos aumenten en el Valle Central de California y otras regiones del estado.

Y muchos latinos continuarán siendo forzados a trabajar hasta la vejez en trabajos físicamente exigentes, hasta que ya no puedan laborar más.

California actualmente está tratando de descubrir cómo responder al rápido crecimiento de la población de adultos mayores y es importante comprender que la cara de la población de adultos mayores del estado finalmente reflejará la diversidad en la próxima década.

Lanzan programa de ahorro CalSavers

Rhee recomendó que el gobierno estatal, los gobiernos locales y los proveedores de servicios para personas de la tercera edad deben prestar especial atención a las necesidades de los inmigrantes latinos mayores —especialmente aquellos que no tienen acceso a la Seguridad Social— para asegurarse de que no caigan en la adversidad.

“Vale la pena señalar que el estado lanzó hace poco CalSavers, un programa automático de ahorro para la jubilación para trabajadores cuyos empleadores no ofrecen una pensión 401 (k), que será particularmente útil para los trabajadores latinos jóvenes y de mediana edad”.

Para 2022, todos los empleadores privados con cinco o más empleados tendrán que ofrecer su propio plan de jubilación o inscribir a sus trabajadores en CalSavers. Los trabajadores pueden optar por no participar si lo desean.

El programa acepta ITIN, por lo que algunos trabajadores indocumentados podrán participar. La experiencia del estado de Oregón —que abrió un programa similar hace dos años— es que muchos trabajadores aún enfrentan barreras para validar su identidad y abrir una cuenta.

Una “tormenta” se avecina

Fernando Torres Gil, director del Centro de Investigación de Políticas sobre Envejecimiento en la Escuela Luskin de Asuntos Públicos de UCLA, destacó que las inseguridades económicas y de jubilación coloca a los latinos en situaciones de vulnerabilidad a medida que envejecen.

“Aunque la cantidad de “Baby Boomers” [estadounidenses mayores] tiene más ingresos disponibles y activos acumulados en este momento de su vida, también tienen las tasas de ahorro más bajas, una deuda más alta y vivirán más tiempo”, dijo Torres Gil.

“Los latinos en general, especialmente los mexicanos, puertorriqueños y centroamericanos [los cubanos son la excepción], tienen tasas de ahorro y cobertura de pensiones más bajas en comparación con afroamericanos y blancos y con niveles educativos generales más bajos y son menos propensos a tener empleos mejor remunerados que les permitan ahorrar”, dijo.

Vaticinó que a lo anterior se agregaría una “tormenta perfecta”.

“Los latinos y especialmente las mujeres hispanas tienen las tasas de esperanza de vida más altas en comparación con blancos y afroamericanos y, por lo tanto, vivirán más tiempo con mayores inseguridades económicas y de jubilación”.

A pesar de todo, a Joel Castillo —quien fue agricultor pero ya está retirado— nada le preocupa. “Yo vivo en casa con mis primos y nos queremos como hermanos. Gracias a Dios no me falta nada”, dijo.

“Yo soy cristiano y firme creyente. Nada me inquieta, porque cuando uno se preocupa por algo que no ha sucedido se va la luz de tu vida. Por eso, no tengo nada de presión. Imagínese, mis tres hermanos menores que yo ya se murieron y nomás quedo yo… Soy como dicen, el último de los mohicanos”.

Joel Castillo trabajó en el campo durante años y hoy se encuentra retirado. / Foto: Jorge Luis Macías.