Kobe Bryant deja una huella imborrable en sus seguidores

Aficionados del ídolo del básquetbol se reúnen en el Staples Center para honrar su vida.

Kobe Bryant deja una huella imborrable en sus seguidores
Miles de aficionados de Los Lakers se reúnen en el Staples Center. (Iliana Salguero)
Foto: Iliana Salguero / Impremedia

Era domingo y en los alrededores del Staples Center parecía que los Lakers estaban viviendo una de sus noches gloriosas, en las calles se veían miles de aficionados caminando con las camisetas del equipo de sus amores, en la espalda tenían estampados los números 8 y 24; las banderas oro y púrpura ondeaban entre la multitud.

Los angelinos se habían reunido en la casa de los Lakers no para celebrar un triunfo o un campeonato, sino para honrar la vida de Kobe Bryant, que el domingo por la mañana falleció cuando el helicóptero en el que viajaba se desplomó en el área de Calabasas, California; junto a él estaban su hija Gianna y siete personas más que aún no han sido identificadas oficialmente.

La celebración de los Grammy, que se realizó ayer en el Staples Center se vio completamente opacada. En el L.A. Live frente al recinto que vio a la “Black Mamba” vivir sus mejores momentos como basquetbolista hasta convertirse en leyenda, estaba adornado por gigantescas fotografías del exjugador con el lema: “En memoria de Kobe Bryant, 1978-2020”.

Una indescriptible tristeza se había apoderado del lugar, se escuchan sollozos por cada esquina, niños y adultos; mujeres y hombres se tomaban un momento para limpiarse las lágrimas y abrazarse unos con otros.

Jimena Cruz con sus hijas Mía, Cristal y Allison. (Iliana Salguero)

De pronto, al unísono se escucha: “Let’s go Kobe, Let’s go Kobe”, la piel se eriza con esas voces entrecortadas que se unen para honrar a su ídolo. De pronto el silencio y el desconsuelo vuelven a inundar el lugar.

“Estaba limpiando mi casa y cuando mi hija me dijo que Kobe había muerto, le dije ‘deja de estar jugando’; la verdad me quedé sin palabras, no lo creo, siento que no es cierto y estoy muy triste”, cuenta Jimena Cruz mientras abraza a sus tres hijas Cristal, Mia y Allison. “Vine a Staples porque hoy mi corazón está aquí, yo sentía que hoy tenía que estar aquí”.

Muy cerca de esta familia se puede ver a una pequeña que sostiene un cuadro con la figura de Kobe.

“Me siento triste, me gustaba mucho verlo jugar”, alcanza a decir Mia Villanueva sin soltar el retrato en blanco y negro.

“Es muy triste que ya no va a estar con nosotros, la ciudad está muy triste”, explica el padre de Mia, Henry Villanueva.

Antes de que el hombre diga otra palabra, a lo lejos se empieza a escuchar “MVP, MVP, MVP”, de pronto todo el mundo se ha unido al grito que hace vibrar a la ciudad.

“Quería estar aquí en Staples Center con los fanáticos, darle respeto a Kobe y a su familia, porque él es un ídolo para Los Ángeles. Siento que su muerte pegó muy duro en el corazón, él es como familia y es duro pensar que ya no va a estar”, agregó Villanueva.

Mía Villanueva carga la foto de su ídolo. (Iliana Salguero)

En uno de los altares improvisados que los aficionados han montado con flores, camisetas, velas y carteles, está Ángel Salas un adolescente de 13 años, en sus brazos carga un ramo de rosas – amarillas y moradas- él viste de pies a cabeza con los mismos colores, sus ojos están llenos de lágrimas y antes de empezar a hablar hace una pausa para no llorar.

“Vine para dejarle estas flores, soy un gran fan de Kobe Bryant, por eso vine. Hace mucho tiempo cuando vine a un juego vi a Kobe de cerca y sentí una gran conexión con él”, recuerda el joven.

Junto a Ángel está su madre, Marcela Salas, quien explica la razón por la que manejó desde Fontana para honrar a Bryant.

Ángel Salas, fue uno de los miles de aficionados que llegaron el Staples Center. (Iliana Salguero)

“Él (Ángel) es fan de Kobe Bryant desde que tenía como dos años, edad en que le empezó a gustar el basquetbol, pero cuando le dije lo que había pasado se puso a llorar y hasta comenzó a temblar de la tristeza por el impacto de la noticia”, dice la mujer.

Como Ángel, miles han llegado con un detalle para su ídolo, un ídolo que deja una huella imborrable en el mundo del deporte y en el corazón de los angelinos.