Dominicana atacada a machetazos por su expareja en El Bronx: “Tengo miedo aún”

Lizbeth Acosta relata su martirio desde una cama de hospital

Lizbeth Acosta permanece hospitalizada por el ataque a machetazos por parte de su expareja.
Lizbeth Acosta permanece hospitalizada por el ataque a machetazos por parte de su expareja.
Foto: Captura video / Telemundo / Cortesía

NUEVA YORK – La dominicana Lizbeth Acosta, quien fue atacada a machetazos por su hoy expareja en El Bronx, aún no sale del hospital tras el ataque.

Desde la cama de tratamiento, la mujer, de 20 años, indicó en entrevista con Telemundo que todavía revive el horror del pasado 21 de febrero.

“Cuando subí a las escaleras y vi su mirada, automáticamente bajé otra vez al lobby de regreso, y le dije al señor que estaba ahí: ‘ayúdeme, no deje que me mate’”, relató Acosta.

“El como que me tiró y yo perdí un poco el conocimiento. Me sentí un poco mareada”, describió la mujer sobre las circunstancias del ataque.

La víctima contó que con Hector de la Cruz, con quien mantuvo una relación desde que tenía 17 años, vivió un patrón de abusos.

“Me pegaba, me daba puños, en la cara, en el brazo. Me empujaba”, recordó la dominicana.

Debido a lo anterior, Acosta decidió separarse de su pareja en diciembre pasado.

“Era una situacion dificil, de mucha violencia. Quería hacerlo por mi hija y por mí. Tenía miedo. Tengo miedo aún”, expresó.

Dice que lo más que le duele en estos momentos es no poder ver a su hija de 3 años, que procreó con el hombre acusado de casi quitarle la vida.

“Estoy tratando lo más que puedo con la ayuda de Dios de salir de esta cama para poder estar con ella. Eso es lo más que me hace falta, vivir mi día a día como madre e hija”, sostuvo.

La fémina fue atacada a machetazos en el lobby de un edificio en la calle 196 Este y Grand Concourse a eso de las 9:30 p.m.

Acosta se había mudado de Paterson, Nueva Jersey, a El Bronx en busca de seguridad luego de pedir una orden de restricción contra el sospechoso.

De la Cruz, quien fue arrestado poco después del crimen, enfrenta cargos de intento de asesinato y posesión de armas.