Jóvenes y familias se divierten en medio de la pandemia

Mientras California a través del muro se veía aparentemente desierta, en la playa y el centro de Tijuana se vivía una gran fiesta.
Jóvenes y familias se divierten en medio de la pandemia
En la ciudad de Tijuana fue detenida "La Moni", presunta integrante del Cártel de Sinaloa.
Foto: Impremedia

El grupo musical al aire libre cantaba “que se pare la bola” frente a cientos de espectadores en las gradas de escenario en Playas de Tijuana, mientras en la ciudad ya había seis personas con el coronavirus.

Era domingo medio nublado, pero eso no importaba a centenares de personas que decidieron meterse al mar, a la hora en que las autoridades de Salud anunciaron que, en baja California, en solo unos días, llegaba a once el número de infectados.

Muchos niños corrían y jugaban futbol en la playa, mientras cientos de espectadores en las gradas del teatro al aire libre con vista al mar veían a la banda que tocaba con acordes. “Contaré la historia de una famosa persona, todos la conocen con el apodo de Chona”.

En la playa el fin de semana en Tijuana.

Tan solo a 500 metros al norte, más allá del muro, California se encontraba en emergencia y en esos momentos el presidente Donald Trump la declaraba zona de desastre inusitado de la pandemia que amenaza con devastar el sistema de salud.

Mientras California a través del muro se veía desierta, en la playa de Tijuana los comerciantes ambulantes vendían camarones en alambres, nieves de sabores exóticos, bolsas, broches. Los restaurantes del malecón estaban llenos y algunos tenían sus propios grupos de música en vivo.

Aunque en redes sociales algunos criticaron a los paseantes a la playa, hubo en comentarios muestras de indiferencia o de incredulidad.

“Eso nada más les da a los viejitos”. “A ver, muéstrame dónde está uno de los enfermos. Es pura mentira”, “Pero dicen que se quita lavándose las manos, ¿no?”

La noche anterior la avenida más visitada por el turismo, Revolución, vivía su ritmo habitual ajena a la pandemia.

Un reportero de Tijuana subió a redes un video en vivo en que se observaba a turistas, los centros nocturnos con música estridente, gente que caminaba abrazada en las aceras, los promotores de discotecas que invitaban en inglés y espa؜ñol a los transeúntes, taxis que ofrecían sus servicios.

Fue hasta la noche del domingo que finalmente el alcalde Arturo González, invitó, sin obligar a empresarios, a cerrar centros nocturnos, cines, restaurantes.

Las autoridades habían mantenido la idea de que, al comparar al condado de San Diego con Tijuana, al sur de la frontera las circunstancias se observaban más relajadas “porque son realidades distintas”.

Pero el ritmo de contagio se cumple gradualmente conforme lo había anticipado el secretario de Salud, Alonso Pérez Rico.

“Los niveles de la pandemia que se observan en Europa, se observan dos semanas más tarde en Estados Unidos, y dos semanas después en la frontera de México”, expresó Pérez Rico, lo que quiere decir que lo que se vive ahora en Italia o España llegaría a ciudades como Tijuana o Rosarito un mes después.

De hecho, a dos semanas de encontrar el primer caso en el condado de San Diego, se registró el primero en Tijuana –después de hallar dos en Mexicali–, pero al iniciar en Baja California, el contagio parece llevar un ritmo más rápido que en San Diego.

En San Diego se confirmó el primer caso el 5 de marzo, el 12 se decretó emergencia local, y el 13 había seis casos. En Tijuana en cambio se encontró un caso el jueves por la noche, y el domingo ya había seis casos.

Por qué entonces se permite situaciones como la que ocurrió el fin de semana en los centros nocturnos y el domingo en la playa.

“Lo que ocurrió en la playa (de Tijuana) este domingo es como lo que ocurrió en España, y va a haber consecuencias”, dijo el secretario de Salud.

“Una persona con Covid-19 puede contagiar a 400”, dijo el secretario.

A partir de ahora en la zona costera de Baja California y en Mexicali inicia una readecuación de hospitales.

Conforme se requiera, gradualmente los hospitales públicos enviarán a pacientes a nosocomios privados o a sus casas, según lo permita el nivel de salud, para convertir poco a poco a los hospitales públicos en centros de atención para quienes se contagien de coronavirus.

De acuerdo con autoridades estatales, cada hospital tendrá una capacidad promedio de 150 camas para atender a contagiados con el virus. Hay por lo menos seis hospitales generales y de servicios a empleados del estado.

El secretario también informó que médicos chinos que combatieron al coronavirus capacitarán a médicos de Baja California que van a enfrentar la pandemia.