Activistas acusan a Trump de utilizar coronavirus para impulsar su agenda contra inmigrantes

El presidente busca suspender la emisión de "green cards" y permisos laborales

El presidente Trump busca suspender procesos migratorios temporalmente.
El presidente Trump busca suspender procesos migratorios temporalmente.
Foto: John Moore/Getty Images

A decir de organizaciones civiles que trabajan en defensa de inmigrantes, el presidente Donald Trump está utilizando como pretexto la pandemia de coronavirus para impulsar su dura agenda con miras a su reelección, pretendiendo defender el trabajo de estadounidenses.

“El presidente Trump continúa politizando esta pandemia para promover su agenda racista antiinmigrante a expensas de la salud de todos los estadounidenses”, declaró Steve Choi, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York. “El presidente continúa agitando y buscando chivos expiatorios entre los inmigrantes, con la esperanza de que esto nos distraiga de su manejo desastroso, inepto y mortal de esta crisis nacional”.

Esa y otras asociaciones destacaron la labor que los inmigrantes realizan desde la primera línea de respuesta contra el COVID-19, ya sea con visas de trabajo, “green card” o ciudadanos naturalizados.

“La realidad es que millones de inmigrantes están en la primera línea de esta pandemia. Brindan apoyo para salvar vidas en los hospitales, recogen los productos en los estantes de nuestros supermercados y cuidan a nuestros seres queridos en el hogar y casas para ancianos en todo el país”, acotó Choi.

El Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados (LIRS) condenó las intenciones del republicano de emitir una orden ejecutiva que suspendería temporalmente aplicaciones para Residencia Permanente y visas laborales.

Krish O’Mara Vignarajah, presidente y CEO de esa organización incluso consideró que la justificación de evitar el ingreso de extranjeros so pretexto de aumento de contagios es ilógico, considerando que EEUU es el epicentro de la pandemia.

“Sería ilógico en el mejor de los casos y malicioso en el peor. Ya sea que deseamos admitirlo o no, Estados Unidos es el epicentro de la pandemia… Representamos más una amenaza para los demás que otros para nosotros”, apuntó. “Aunque nuestro objetivo global es ciertamente minimizar el contagio y aplanar la curva, esta no es la manera de hacerlo”.

La organización hispa Mijente calificó la estrategia del presidente Trump como una forma de “armar” a su base electoral contra los inmigrantes e incitar al racismo.

“Para la agenda de los blancos supremacistas, no es suficiente la fallida respuesta de Trump contra COVID19”, señaló. “No es suficiente que los trabajadores inmigrantes estén al frente contra la pandemia, literalmente alimentando a la nación mientras reciben cero protección. No es suficiente que Trump esté incitando a manifestantes contra la cuarentena y armando a racistas a lo largo del país”.

Ilegalidad y xenofobia

Los activistas afirman que la prohibición del mandatario sería “ilegal”, que estaría incluso violando la Constitución, pero no son precisos en cuanto a esas violaciones.

“Es potencialmente ilegal y cualquier acción unilateral podría muy bien ser inconstitucional”, expresó O’Mara Vignarajah. “Las Naciones Unidas ya se ha expresado contra las acciones tomadas por la administración para suspender los viajes y rechazar a quienes buscan asilo… Y más allá de la legalidad, debemos considerar el costo humano”.

El grupo Indivisible Guide, integrado por excolaboradores de congresistas, señalan que esta propuesta del presidente Trump es impulsada por su asesor Stephen Miller, el principal orquestador de las restrictivas políticas migratorias.

“Esto no es sobre coronavirus o trabajos”, advirtieron. “Esto es por el odio a los inmigrantes en esta administración”.

El director ejecutivo nacional de CAIR, Nihad Awad, también consideró que es una postura que solamente incita a la xenofobia, además de menospreciar el trabajo de los inmigrantes contra la pandemia.

“La amenaza del presidente Trump de prohibir a cualquier persona inmigrar a los Estados Unidos representa simplemente su último intento de transformar la intolerancia antiinmigrante en una política gubernamental xenófoba”, dijo. “El tuit mal intencionado, insidioso e irracional de Trump insulta a los miles de inmigrantes que arriesgan sus vidas en la lucha contra COVID-19”.

El aporte de inmigrantes

Solamente para dimensionar la importancia de los inmigrantes en la economía y las empresas, el 45% de las compañías en la lista Fortune 500 fueron fundadas por inmigrantes o sus hijos, según análisis de Nueva Economía Americana (NAE, por sus siglas en inglés).

Enfocados a la pandemia y los trabajos esenciales, más del 16 por ciento de todos los trabajadores de la salud en los Estados Unidos son inmigrantes; más del 36 por ciento de los asistentes de salud en el hogar son extranjeros; el 28 por ciento de los médicos y el 22 por ciento de los asistentes de enfermería.

Aunado a ello, entre el 22 y el 45% de los trabajadores de diversas industrias esenciales en este momento de cuarentena son inmigrantes: empleados de supermercados, repartidores, conductores y trabajadores de reparación de automóviles, por mencionar algunos.

“Hemos demostrado una y otra vez que los inmigrantes fortalecen la economía estadounidense. La pérdida de trabajo que afecta a millones de ciudadanos estadounidenses no tiene nada que ver con la inmigración y todo que ver con la pandemia”, advirtió O’Mara Vignarajah. “Debemos cuestionar los mensajes mixtos que provienen de la Casa Blanca: ¿cómo es que nuestro país es lo suficientemente seguro como para comenzar a reabrir pronto y en una situación tan grave que debe cerrar sus fronteras?”

La directora ejecutiva de TECH:NYC, Julie Samuels, destacó que las empresas estadounidenses se han favorecido del trabajo de los extranjeros, ayudando incluso a fundar algunas de las empresas más exitosas.

“Nuestra necesidad de resolver problemas creativos nunca ha sido tan grande, y cerrar la puerta a personas talentosas que podrían ser decisivas para ayudar al país a superar esta crisis es nada menos que un fracaso de liderazgo”, expresó. “Los desafíos que enfrentamos, tanto en este momento como en los que están a punto de llegar, requieren una diversidad de ideas y personas… y rechazar eso nos retrasará en un momento en que debemos avanzar”.