La Armada de EEUU investiga brote de coronavirus en un portaaviones que llevó al despido de su capitán

El Secretario de Defensa se rehusó a respaldar el pedido de la Armada para reinstaurar al capitán del navío

USS Theodore Roosevelt  es un buque nuclear.
USS Theodore Roosevelt es un buque nuclear.
Foto: US Navy / Getty Images

MADRID – La Armada de Estados Unidos ha anunciado este miércoles la apertura de una investigación “exhaustiva” sobre las circunstancias que rodearon el brote de coronavirus registrado a bordo del portaaviones “USS Theodore Roosevelt”, que llevó al cese de su capitán y la posterior dimisión del jefe de la Armada.

La decisión de seguir investigando el asunto ha tenido lugar después de que el secretario de Defensa Mark Esper declinara respaldar inmediatamente la pesquisa realizada en primera instancia por la Armada, que pedía restituir en el cargo al capitán Brett Crozier.

“Tras revisar cuidadosamente la pesquisa preliminar sobre los eventos que provocaron el brote de COVID-19 a bordo del portaaeronaves, el jefe de Operaciones Navales Mike Gilday me ha recomendado esto”, ha explicado el nuevo jefe interino de la Armada James E. McPherson.

En un comunicado, ha indicado que tras la conversación entre las partes, “siguen existiendo preguntas sin respuesta, por lo que se hace necesaria una investigación más exhaustiva”.

“Por ello, he pedido a Gilday que lleve a cabo una nueva pesquisa. Esta se sostendrá en la anterior, pero permitirá una mayor profundidad y entendimiento sobre los eventos que tuvieron lugar y las decisiones que se tomaron”, ha matizado.

Los marinos a bordo del “Theodore Roosevelt” han regresado por primera vez este miércoles desde que fueron evacuados por la pandemia.

Los casos de coronavirus registrados han disminuido a 940 de los 955 constatados el lunes, lo que supone una clara tendencia a la baja.

El que fuera el secretario interino de la Armada de Estados Unidos Thomas Modly renunció al cargo un día después de que se filtrara un archivo de audio en el que llamaba “estúpido” a Crozier, que había sido cesado por pedir ayuda al Ejército para proteger a su tripulación frente al coronavirus y dio después positivo de COVID-19.

Sus palabras levantaron la polémica y suscitaron críticas entre los marinos. A pesar de que trató de rectificar, se disculpó y puntualizó que no pensaba que el capitán fuera “ingenuo” o “estúpido”, su dimisión siguió adelante y fue sustituido por McPherson.