¿La NASA detectó partículas de un “universo paralelo”? La explicación del experimento ANITA

El descubrimiento de algunas partículas dejó perplejos a los científicos

La posibilidad de un universo paralelo sigue siendo una teoría.
La posibilidad de un universo paralelo sigue siendo una teoría.
Foto: Unsplash

Un mundo espejo donde lo negativo es positivo, la derecha es izquierda y el tiempo corre hacia atrás, es una idea alucinante reservada a los relatos de ciencia ficción. Pero un descubrimiento de la Agencia Espacial Estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) ha abierto la discusión al respecto.

En la Antártida, un experimento de la NASA detectó partículas cuyo origen abre la posibilidad de un “universo paralelo”, aunque la propia NASA no ha confirmado su existencia. La Antena Transitoria Impulsiva Antártica (Antarctic Impulsive Transient Antenna, ANITA) es un globo gigante que transporta antenas electrónicas en el inhóspito territorio de la Antártida, donde es posible captar señales libres de contaminación proveniente de otro tipo de antenas.

Según el New Scientist, ANITA escaneó más de un millón de kilómetros cuadrados de hielo para buscar partículas de alta energía provenientes del espacio exterior. Durante un año los científicos no encontraron gran cosa, sólo ruido. Pero al examinar cuidadosamente ese “ruido”, encontraron una señal que parecía provenir de una partícula de alta energía que “en lugar de descender desde arriba”, surgía del suelo.

Este hallazgo ocurrió en 2016 y desde entonces los científicos han presentado diversas explicaciones del fenómeno; una de ellas es la presunta existencia de un universo paralelo “creado en el mismo big bang que el nuestro”, explica la publicación.

Sin embargo, hasta el momento la NASA no se ha pronunciado al respecto ni en su página ni en sus redes sociales y tampoco ha confirmado la existencia de un universo paralelo al nuestro.

El descubrimiento de ANITA en 2016 fue documentado en un paper publicado en 2018 que explica que lo que se detectó fueron partículas subatómicas llamadas “neutrinos” que no venían desde el cielo, sino desde el suelo. Una de las explicaciones de los científicos es que esas partículas vinieran de un universo paralelo, o bien, que se tratara de un nuevo tipo de partícula.

En una entrevista de 2018, uno de los operadores de ANITA, el profesor de física Peter Gorham, explicó que lo observado fue una especie de “rayo cósmico que hubiera salido del hielo”, y no del cielo, algo que desafía los modelos estándares de la física. En ese momento, Gorham explicó que podría tratarse de “una nueva clase de partículas subatómicas que es muy penetrante”, incluso más que un neutrino.

Para captar una lluvia de rayos cósmicos provenientes del suelo y no del cielo habría sido necesario que los neutrinos atravesaran toda la Tierra, pero estas partículas no pueden atravesar la materia. Así que, entre las explicaciones que puede haber, es que se trate de otro tipo de partículas o que exista un universo paralelo donde las cosas funcionan al revés, y abajo sea arriba.

Probablemente los aficionados a la ciencia ficción prefieran la teoría del multiverso y el universo paralelo que desde la década de los 50 del siglo pasado ha inspirado narraciones, cómics y películas, pero la realidad es que hasta el momento no hay una confirmación científica al respecto.