Ronaldinho cumple tres meses encerrado en Paraguay y su caso está lejos de aclararse

La empresaria implicada en su caso sigue prófuga y el brasileño en un hotel de Asunción
Ronaldinho cumple tres meses encerrado en Paraguay y su caso está lejos de aclararse
Ronaldinho a su llegada al Hotel Palmaroga, donde cumple su arresto domiciliario.
Foto: Nathalia Aguilar / EFE

Ronaldinho y su hermano van camino de cumplir tres meses de encierro preventivo en Paraguay, casi el mismo tiempo que lleva prófuga la empresaria que supuestamente encargó tramitar los pasaportes paraguayos con los que ambos ingresaron en el país y que resultaron ser falsos.

Dalia López, sobre quien pesa una orden internacional de búsqueda y captura, recibió el 4 de marzo en el aeropuerto de Asunción a Ronaldo y Roberto de Assis Moreira, en prisión cautelar desde el día 6 de ese mes y domiciliaria en un hotel capitalino a partir del 7 de abril tras el pago de una fianza de 1,6 millones de dólares.

Según publica este miércoles la edición impresa del diario ABC Color, López habría pagado unos $21,000 dólares a personal de la Dirección de Identificaciones de la Policía y de Migraciones por los documentos para los dos hermanos.

Los trámites se hicieron, según esa versión, a través de Wilson Arellano, hijo de Bernardo Arellano, antiguo funcionario de la Dirección de Migraciones y sospechoso de conseguir los documentos paraguayos de los brasileños, por un total de 18.000 dólares.

Ambos llegaron a Paraguay para apoyar con la imagen del antiguo futbolista un proyecto de ayuda a la infancia que promovía López a través de la fundación que ella presidía.

La Fiscalía señala a López como la supuesta cabeza de una red dedicada a “facilitar la elaboración y utilización de documentos de identidad y pasaportes de contenido falso”.

Ronaldinho y su hermano cumplen arresto domiciliario en un hotel del centro de Asunción bajo custodia policial y con la prohibición de salir de Paraguay por el presunto delito de “uso de documentos públicos de contenido falso”, con una expectativa de pena de hasta cinco años.