La otra enfermedad respiratoria mortal que puede prosperar a causa de la pandemia

Un riesgo del regreso a las actividades luego del confinamiento

La otra enfermedad respiratoria mortal que puede prosperar a causa de la pandemia
La enfermedad del legionario y el COVID-19 comparten algunos síntomas.
Foto: Shutterstock

Al igual que la infección por COVID-19, este padecimiento provoca tos, fiebre, dolor muscular, dificultad para respirar y, en algunos casos, una neumonía que debe atenderse en el hospital o puede tener un desenlace fatal. Se trata de una enfermedad respiratoria mortal que puede prosperar a causa de la pandemia de coronavirus: la legionelosis.

Expertos advierten que, especialmente los edificios abandonados a causa de la cuarentena, pueden ser un caldo de cultivo para la Legionella pneumophila, la bacteria que causa la enfermedad del legionario.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), esta bacteria puede propagarse en sistemas de agua de edificios, particularmente en duchas, grifos, torres de enfriamiento, fuentes decorativas, calentadores, piscinas de spa y bañeras de hidromasaje. La infección ocurre cuando se respiran pequeñas gotas de agua contaminadas en el aire.

Los adultos mayores de 50 años, fumadores, las personas con enfermedades pulmonares crónicas, enfermedades subyacentes o enfermedades crónicas, son más vulnerables a desarrollar neumonía a causa de la Legionella.

Generalmente, la bacteria vive en ambientes cálidos y se alimenta de los sedimentos de las tuberías, por lo que los largos periodos de inactividad en los edificios puede favorecer su reproducción.

En un artículo publicado por The Conversation, Anne Clayson, profesora de higiene y salud ocupacional en la Universidad de Manchester, escribió que “todos los sistemas de agua están en riesgo de esta contaminación previsible y prevenible, pero los edificios inactivos y desmantelados están especialmente en riesgo. Esto se debe a que el uso intermitente de edificios y equipos, y la interrupción de los regímenes de limpieza, aumentan la probabilidad de estancamiento del agua, lo que a su vez aumenta la probabilidad de un brote de Legionella”.

La especialista señala que, particularmente en los países donde los bloqueos de actividades han sido más estrictos a causa del coronavirus, como Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido, la enfermedad es más común.

Clayson asegura que Estados Unidos, “ha experimentado un aumento del 800% en los casos reportados en los últimos 20 años” y señala que con la reapertura de actividades es necesario evaluar exhaustivamente los sistemas de agua de las instalaciones antes de que el personal regrese a trabajar.

“La legionella puede convertirse rápidamente en un problema de salud pública en lugares cotidianos como oficinas, escuelas, universidades, centros de salud y fábricas“, por lo que es necesario garantizar la seguridad de los sistemas de agua en estos establecimientos.