Capacitación en línea para informar a trabajadores esenciales de LA

El objetivo es educar a la comunidad sobre el virus, cómo cuidarse y dónde conseguir recursos
Capacitación en línea para informar a trabajadores esenciales de LA
El padre Arturo Corral de la Placita Olvera. (David Amador Rivera/Placita Olvera)
Foto: Cortesía

María Elena García, voluntaria con la clínica Romero y miembro de la organización One LA, dijo que su familia cree que hace casi dos meses su primo, quien tiene 45 años de edad, se contagió de coronavirus en el trabajo.

“Siempre se iba a trabajar a la costura y a veces le gustaba quedarse a tomar con sus amigos”, comentó García. “No sabemos si fue ahí donde se infectó”.

Poco después, relató, su familiar tuvo síntomas severos y tuvo que ser hospitalizado. Una vez internado, los doctores no le daban muchas esperanzas de vida. Mientras eso ocurría, su esposa también se había infectado, no necesitó ser hospitalizada y estaba recuperándose sen casa.

“La esposa estaba preocupada porque debido a que debía estar en cuarentena no podía salir de la casa, y no sabía cómo se iban a mantener”, contó García, quien añadió que la pareja no tiene estatus legal en el país.

Hasta ahora el primo continúa internado en el hospital mejorando lentamente y su esposa e hija en el hogar recibiendo ayuda de amigos y familiares. Agregó que también se rehusó a ir a los bancos de comida por temor a que le pidieran una identificación, la cual tampoco tiene.

“Piensa que [inmigración] la va a detener y dice que no ven las noticias porque el gobierno solo les está asustando para que regresen a su país”, indicó García.

Malentendidos y falta de información como esta son la razón por la que One LA, una organización compuesta de 25 entidades comunitarias, se ha dado a la tarea de hacer saber a los trabajadores esenciales y a los inmigrantes principalmente acerca del coronavirus y de los recursos de ayuda.

Datos de salud revelan que los latinos y afroamericanos tienen el doble de la tasa de mortalidad en comparación con los residentes blancos. Las personas que viven en los barrios más pobres  tienen una tasa de mortalidad cuatro veces mayor que la de las personas que viven en barrios más ricos.

Educar a la comunidad

El padre Arturo Corral, reverendo de la iglesia la Placita Olvera, dijo que desde hace unos meses le ha tocado escuchar un sin fin de historias de sus feligreses y personal de la iglesia acerca de cómo la pandemia los ha afectado.

Esto incluye el no tener acceso a las pruebas del COVID-19, la preocupación de dónde dejar a los niños si los padres se contagian, o cómo conseguir dinero si se quedan sin empleo a causa del virus.

“A algunos les hemos ayudado a pagar su renta, a rentar un cuarto de hotel para que se mejoren [del COVID-19]”, dijo Corral.

Debido a que muchos latinos de Los Ángeles son considerados parte de la fuerza laboral esencial, esto ha llevado a que los contagios del coronavirus COVID-19 también aumenten.

Muchos, como los familiares de García, están incrédulos al contagio. Otros se ven obligados a utilizar el transporte público, lugar donde últimamente ya no se puede mantener un distanciamiento social debido a la alta cantidad de pasajeros.

“Queremos resaltar historias de algunas personas afectadas para ofrecer educación a la comunidad de cómo cuidarse”, dijo el padre Corral.

Por esta razón, el jueves por la noche se llevó a cabo una reunión virtual donde OneLA en asociación con el departamento de salud del condado de Los Ángeles, describieron el impacto y las estrategias de la pandemia para proteger mejor a los trabajadores.

Esto incluye una estrategia de cinco puntos claves para proteger a los residentes de comunidades de bajos ingresos. Entre ellos está el fortalecer y optimizar la colaboración entre el gobierno y las organizaciones comunitarias; destinar recursos a las comunidades minoritarias y de bajos ingresos más afectadas; y crear un enfoque integral que pueda implementarse a nivel de base para utilizar redes de relaciones y confianza para llegar a más personas.

El padre Corral dijo que para muchos inmigrantes que confían más en su clínica o iglesia local esta información les será de mucha ayuda para guiarlos con confianza.

“La expresión de la gente, aunque haya perdido el empleo, cuando vienen a misa es de mucha fe”, dijo Corral. “Hay algo aquí que les da la seguridad de salir adelante”.

One LA también hace un llamado al Condado para que use los fondos de la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica (CARES) para implementar estos pasos. Mediante la ayuda financiera se puede incrementar las pruebas en sitios locales y rastreo de contactos a través de asociaciones con organizaciones comunitarias confiables.

Adicionalmente, quieren tener acceso para proporcionar máscaras y otros apoyos para prevenir la propagación del COVID-19, otorgar salarios a los residentes afectados como apoyo durante el aislamiento y trabajar con socios de la comunidad para garantizar que los empleadores brinden a los empleados equipo de protección personal (PPE) además de condiciones de trabajo seguras mediante inspecciones y procedimientos adecuados saneamiento.

Para obtener información visite: https://www.onela-iaf.org/covid19_action