La AMA propone una nueva versión de pirámide alimentaria: la carne y los lácteos serán opcionales

Conoce sobre las nuevas recomendaciones de pautas dietéticas en la dieta diaria, se asocian con cualidades para vivir de manera más saludable y prevenir enfermedades

La AMA propone una nueva versión de pirámide alimentaria: la carne y los lácteos serán opcionales
Los nuevos lineamientos dietéticos promueven el consumo de carnes y lácteos, como opcional.
Foto: Getty Images

Muchos crecieron siguiendo las pautas de la pirámide alimenticia, también conocida como la pirámide nutricional y se trata de una referencia gráfica de la cantidad de los alimentos que debemos consumir diariamente para mantenernos saludables. Lo cierto es que se trata de un concepto importante para los especialistas en nutrición, pues sirve como referencia en la creación de numerosas pautas alimenticias y personalizadas. 

Lo cierto es que se trata de un concepto con muchos años de historia, ya que las primeras versiones fueron creadas en la década de 1870. Posiblemente la versión más conocida es la del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en 1992, (revisada y actualizada en 2005, como “MyPyramid”), en la cual se habla sobre la importancia del ejercicio físico. La versión de 1992, fue considerada la guía original y presentaba seis categorías de alimentos: un grupo de granos; un grupo de frutas; un grupo vegetal; un grupo de lácteos; un grupo de proteínas (que incluía huevos, carne, aves y pescado); y un grupo de grasas, aceites y dulces. Otro dato relevante es que incluía la cantidad recomendada de porciones que una persona promedio debía comer de cada grupo, los alimentos que la gente debía consumir más se encontraban en la parte inferior de la pirámide. 

La versión del 2005 llegó para renovar a la pirámide original y fue nombrada MyPyramid, está versión se cuenta con las mismas categorías y lo único que cambia simplemente es la estructura. Posteriormente la USDA en el año 2011, retiró el concepto de la pirámide y la reemplazo por MyPlate, concepto en el cual las pautas dietéticas se mostraban en un plato dividido en  cuatro grupos de alimentos: frutas, verduras, granos y proteínas, como extra un vaso etiquetado como lácteos. 

Lo cierto es que ha sido un tema de tal relevancia para el Sistema de salud y clave en la prevención de enfermedades, que inclusive Michelle Obhama apoyó en la creación de este nuevo diseño; como un elemento importante de su campaña contra la obesidad.

También se ha unido a la conversación el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) y son con el tema al señalar que la alimentación juega un papel crucial en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades crónicas.

Con base en los antecedentes mencionados anteriormente, actualmente se ha retirado el formato de la pirámide alimenticia como tal y se han agregado nuevas pautas dietéticas en su lugar. Cada cinco años el USDA y el HHS se dedican a publicar en conjunto una nueva edición de Dietary Guidelines for Americans, lo relevante es que MyPlate se basa en estas pautas nutricionales.

Sin lugar a dudas es una iniciativa de gran valor, ya que tiene como principal objetivo ayudar a los profesionales de la salud, a motivar a los estadounidenses a elegir alimentos y bebidas más saludables. Por si fuera poco el HHS también señala que estos lineamientos sirven como la base científica para políticas y programas de nutrición vitales en los Estados Unidos. 

Uno de los aspectos que más llamó la atención es que recientemente la Asociación Médica Estadounidense (AMA), liberó una carta para la DGCA con fecha del 13 de agosto en la cual relacionan al consumo de carne roja, procesada y los lácteos, con varios tipos de cáncer como el de próstata y colorrectal. También recalcaron sobre sus efectos en el aumento de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes. 

La AMA agregó que las políticas federales de nutrición promueven rutinariamente el consumo de carne y los productos lácteos. Indicó que esto es a pesar de que los humanos no los requieren nutricionalmente hablando, las pautas de nutrición del USDA actualmente recomiendan tres porciones de ocho onzas de productos lácteos bajos en grasa por día. Ignorando que existen ciertos estudios de gran relevancia como es el caso de Harvard en los cuales se encontró poca evidencia que respalde que la leche de vaca es necesaria para una salud óptima. En consecuencia, la AMA recomienda que la DGAC indique claramente en las pautas dietéticas para los estadounidenses que la carne y los productos lácteos son opcionales.