Edward James Olmos: “La avaricia es lo más triste que le ha pasado a la humanidad”

El actor angelino dirige y actúa en “The Devil Has a Name”, la historia real de la lucha de un agricultor contra una petrolera que contaminaba sus cultivos en el Valle Central de California

David Straithairn (izq.) y Edward James Olmos durante el rodaje de "The Devil Has a Name".
David Straithairn (izq.) y Edward James Olmos durante el rodaje de "The Devil Has a Name".
Foto: Momentum Pictures / Cortesía

Fred Starrh fue un agricultor y empresario de Shafter, California, que litigó durante 13 años contra una compañía petrolera que estaba contaminando el subsuelo de sus cultivos. Su historia acaba de ser llevada al cine por Edward James Olmos en la película “The Devil Has a Name”, que se estrena este 16 de octubre.

Además de dirigir, Olmos interpreta a uno de los personajes principales junto a David Strathairn, Kate Bosworth, Martin Sheen y Alfred Molina. Pudimos hablar con el actor californiano de 73 años sobre su último proyecto, que recuerda a “Erin Brockovich” con la que Julia Roberts ganó un Óscar. Pero Olmos describe “The Devil Has a Name” como una “comedia oscura”.

Pregunta: ¿Por qué es importante esta película en este momento?
Edward James Olmos: La película es entretenida, tiene bastante humor, pero se trata de algo muy serio: la contaminación de agua en el Valle Central de California, donde se produce más del 60% de toda la comida [vegetal] que comemos en Estados Unidos y 80% de las nueces que se comen en todo el mundo. Es un sitio muy especial y la contaminación del agua por parte de las corporaciones grandes de petróleo está pasando. Y está pasando hoy en día, en octubre de 2020.

P.: En medio de una pandemia.
E.J.O.: En 2018 no sabíamos que íbamos a sacar la película en esta época, pero aquí estamos. A mí me gustó mucho porque hicimos la película de una manera que se puede entender sin dar una trama que digas: ¡Ay carajo, me quiero matar aquí. Después de todo lo que está pasando me están envenenando con el agua! Gracias a dios lo hicimos de otra manera. Es una “buddie movie”. Son dos amigos. Fred Stern [cambiaron el apellido del personaje principal], hecho por David Strathairn, que es un actorazo, y yo que hago el papel de Santiago, el agricultor que le maneja las fincas.

Straithairn y Martin Sheen en un momento del juicio. / Foto: Momemtum Pictures
Straithairn y Martin Sheen en un momento del juicio. / Foto: Momentum Pictures

P.: Es una historia real…
E.J.O.: Muy real. ¡Está pasando! Y los dos personajes son reales. El señor Fred Starrh falleció hace como diez meses [a los 89 años]. Él y Santiago estuvieron con nosotros durante el rodaje. ¡Yo uso el sombrero de Santiago en la película!

P.: Y rodaron allí en el valle…
E.J.O.: Todo está ahí en el mero mero donde pasó y está pasando hoy en día.

P.: Durante el juicio, el abogado, que interpreta Martin Sheen, habla del “Net Present Value” (Valor Actual Neto), un concepto clave en el film. ¿Crees que las corporaciones lo aplican hoy día?
E.J.O.: Lo usan lo máximo que pueden. Se trata de que si haciendo algo ilegal, una empresa gana más dinero del que perdería si la llevan a juicio, sigue haciéndolo. Yo cuando lo oí por primera vez no sabía que era algo que las corporaciones utilizaban habitualmente.

Olmos da instrucciones durante el rodaje. / Foto: Momentum Pictures
Olmos da instrucciones durante el rodaje. / Foto: Momentum Pictures

P.: La película se titula “The Devil Has a Name”, y para la narradora ese diablo es Fred Stern, ¿pero quién es realmente aquí el diablo?
E.J.O.: Las corporaciones grandes de petróleo son el diablo.

P.: O el propio concepto de Net Present Value…
E.J.O.: Ésa es la razón por la que hicimos la película. Ocurre con todas las corporaciones del mundo, no sólo de petróleo. Cuando uno puede ganar $25 mil millones de dólares, y el daño que están haciendo al medio ambiente o matando gente le cuesta $3 ó $5 mil millones para decir “Ay, discúlpeme”… Ahí está: sigue haciéndolo.

P.: ¿Y qué se puede hacer?
E.J.O.: Lo primero, entenderlo. Entender que es el problema más grande que tenemos en esta vida. La ganancia de dinero, la avaricia, es lo más triste que ha pasado y le está pasando a la humanidad. Cuando se pone el dinero, la economía, por encima de la humanidad, y no debajo sosteniendo a la humanidad. Es lo que está pasando ahora con la pandemia. Nos dicen que tenemos que salir a trabajar porque estamos perdiendo dinero… ¿Estamos perdiendo qué? ¡Estamos perdiendo la vida! Si la gente no entiende que necesita usar la mascarilla, lavarse las manos y guardar distancia para poder acabar con esta pandemia, no va a parar. Hemos perdido a más de 215 mil personas [en Estados Unidos]. Yo perdí a dos primos hermanos, casi a mi hermana y a una sobrina… y estoy aquí esperando a quién más de mi familia le va a pegar. Es una tristeza increíble.

Tenemos que entender que esto pasa, Valor Actual Neto es una realidad, ya lo entiendo. Pero para ponernos de acuerdo tenemos que poner la humanidad primero. Por eso voy a votar. El voto es la cosa más importante que vamos a hacer este año. En toda la vida que llevo en este país, esta votación es la más importante. Tenemos los derechos para votar y no podemos perder esos derechos. Por favor, si pueden votar, voten. Yo voy a votar. Y yo voy a votar por Joe Biden. Yo no le digo a nadie cómo votar, pero yo voy a votar por Joe Biden. Punto.

Olmos en el papel de Santigo.
Olmos en el papel de Santiago. / Foto: Momentum Pictures