Activistas piden a la comunidad votar contra el negocio del sufrimiento

Levantan un altar en honor al primer migrante muerto por el COVID-19 en los centros de detención migratoria.

Altar en memoria del salvadoreño Carlos Ernesto Mejía Escobar.
Altar en memoria del salvadoreño Carlos Ernesto Mejía Escobar.
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

Activistas que recordaron con un altar de Día de Muertos al primer migrante que pereció por CIVID 19 en custodia de un centro de detenciones, destacaron la importancia del voto este martes para terminar con las prisiones privadas como Adelanto y Otay Mesa.

Grupos defensores de los migrantes instalaron afuera del centro de detenciones de Otay un altar en memoria del salvadoreño Carlos Ernesto Mejía Escobar, el primer migrante en detención del ICE que perdió la vida víctima del COVID 19.

“Estamos muy agradecidos de que vengan a recordar a nuestro compañero Carlitos. En nombre de todos los que seguimos aquí muchas gracias”, dijo desde el interior del centro en llamada telefónica un migrante detenido.

Denunció negligencia que fue la causa de la muerte de Mejía y que continúa en el centro de detenciones.

“Carlitos era nuestro amigo”, dijo el migrante.

Ernesto Mejía Escobar fue el primer migrante víctima del COVID dentro del centro migratorio. (Manuel Ocaño)

Miembros de la organización Pueblo Sin Fronteras y del Comité de Servicios de los Amigos Americanos colocaron un altar junto al letrero de entrada al centro de detenciones.

Alrededor de la foto Carlos Mejía, arreglaron con cientos de flores de cempazuchitl, delimitaron una cruz y un círculo, llevaron docenas de veladoras, las frutas que el salvadoreño gustaba comer mientras vivió por décadas en Los Ángeles, pan de muerto y las bebidas comerciales que le gustaban.

A la ceremonia en recuerdo de Mejía Escobar se unieron docenas de residentes del condado de San Diego y representantes de otras organizaciones.

La administración del centro, de la empresa CoreCivic, mandó a vigilantes cerrar con cadena y candados el paso a sus instalaciones.

En el exterior ante el altar, los activistas recordaron al migrante y la forma en que perdió la vida en Otay Mesa.

Carlos Ernesto Mejía Escobar vivió en Los Ángeles más de 40 años. Pereció a la edad de 57 años y fue el primer migrantes bajo custodia de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la corporación de prisiones privadas, CoreCivic, que pereció víctima de la pandemia.

Pero los migrantes que hablaron por teléfono desde el interior del centro de detenciones dijeron que también fue víctima de la negligencia que continúa en esa prisión.

Cuando pereció Mejía el 6 de mayo, sus compañeros denunciaron que por semanas habían intentado co0nvencer tanto al ICE como a CoreCivic de que proporcionara atención al migrante, sin que las autoridades concedieran ayuda.

Mejía escobar fue llevado a un hospital de Chula Vista pero solo cuando su condición estaba notablemente deteriorada. Duró poco más de un día bajo atención de emergencia y falleció.

La Importancia del voto para terminar con las cárceles privadas

“Hay que recordar que el mismo día en que se declaró ganador de la elección a Donald Trump, momentos después en Wall Street se dispararon las acciones de las corporaciones de cárceles privadas como esta de Otay Mesa, que lucran con el sufrimiento de la gente”, dijo a La Opinión el activista Alex Mensing de Pueblo Sin Fronteras.

“Si vemos las plataformas de los dos candidatos presidenciales, quien se manifiesta para hacer cambios a este tipo de cárceles privadas es Joe Biden, eso es muy importante de tener en cuenta ahora que conmemoramos la vida de Carlos Mejía, quien murió por las malas prácticas del ICE y de esta corporación”, dijo Mensing.

Declaró que “es muy importante que los electores se manifiesten en favor de la vida a través del voto; ojalá consideren que su voto puede servir para terminar con políticas como esta”.

Por su parte Pedro Ríos, el director del proyecto fronterizo de los Amigos Americanos, recordó que “ambos partidos han promovido el encarcelamiento de los migrantes, incluso este sistema de prisiones privadas creció bajo el Partido Demócrata y ahora el Partido Republicano lo ha explotado”.

Sin embargo, Ríos dijo que “es importante votar por los candidatos que estén abiertos a un diálogo, quienes entiendan que estas son empresas que lucran por el sufrimiento que causan a las familias migrantes”.

Al respecto, la aspirante demócrata a la vicepresidencia, Kamala Harris, protestó el año pasado en Otay Mesa por lo que consideró explotación laboral de los migrantes, quienes reciben un dólar por día de trabajo, con jornada  de más de ocho horas.

Adriana Jasso, la directora del programa de los Amigos Americanos, dijo que es importante que al momento de votar, los electores sepan que “instalaciones como esta de Otay Mesa son negocios, que venden el sufrimiento y el encierro”.

“Entonces es importante que los electores al ir a votar recuerden el sufrimiento y en algunos casos la muerte que esto ha traído, pero que puede cambiar mediante el voto”.