Denisse Montalván, la mujer que es el ángel de 350 niños de cinco países

Con su fundación "El Arete Huérfano", Montalván recauda dinero para ayudar a menores desprotegidos

Denisse Motalván habla con una madre en Barberena, Santa Rosa, Guatemala, donde vive la comunidad a la que ayuda.
Denisse Motalván habla con una madre en Barberena, Santa Rosa, Guatemala, donde vive la comunidad a la que ayuda.
Foto: Denisse Montalván / Cortesía

Denisse Montalván tenía 17 años cuando llegó a Los Angeles procedente de Nicaragua. Su papá decidió mandarla porque pensó que en Estados Unidos podría estudiar y tener una vida mejor. Pero no fue así. Los primeros años de Denisse en este país fueron, por decir lo menos, miserables.

“Me fue muy muy mal”, dijo. “Por un tiempo viví en casas de amigos, dormía en un carro; técnicamente era ‘homeless’, no tenía casa”.

Durante ese trance conoció a una persona que con la intención de “ayudarla” quiso aprovecharse de ella. En ese momento, Denisse deseaba tener a alguien a su lado que la protegiera; sin embargo, su familia estaba lejos, y además, legalmente ya era una adulta, ya tenía 18 años.

En medio de todo lo caótica que era su vida, lo que ella tenía bien claro era que quería ir a la universidad; no sabía cómo, pero sabía que lo tenía que hacer.

“Entonces yo le hice una promesa a Dios“, dijo. “Le dije que si me ayudaba a sacar lo que yo tanto deseaba, que era mi carrera profesional, yo iba a servirle a él de alguna manera”.

Esta mujer, ahora de 42 años, no solo logró graduarse de la carrera de relaciones públicas con una maestría en publicidad, sino que fue capaz de solventar todos sus gastos y de salir de la escuela sin deber un cinco. Para ponerle la cereza al pastel, pudo conseguir un buen trabajo en 2008, cuando el mundo estaba sumido en la crisis económica que ocasionó la burbuja inmobiliaria. Fue entonces cuando se sintió lista para cumplir con la promesa que había hecho.

“Yo pensé en los niños huérfanos”, dijo. “Porque ellos no tienen quién saque la cara por ellos”.

Alguien le dijo de una casa hogar en Nicaragua, y después se enteró de que en Guatemala había una comunidad indígena con mucha necesidad. Luego le comentaron de otras casas hogar en República Dominicana, en Colombia y en México que necesitaban recursos.

Con los fondos que recauda, se compran artículos de primera necesidad para niños guatemaltecos. /Dennise Montalván.

La pandemia, otro obstáculo para Montalván

Con la “adopción” de estas casas, Denisse fundó en 2012 “El Arete Huérfano”, una organización sin fines de lucro que se dedica a brindar ayuda a niños abandonados o descuidados, y que, hasta antes de la pandemia, recaudaba recursos con la venta de brazaletes elaborados a mano con aretes sin pareja –de ahí el nombre de la fundación– y con joyería donada.

Cien por ciento de los fondos que se reúnen sirven para comprar comida, ropa, artículos escolares y para pagar algunos gastos médicos de alrededor de 350 niños. Esta ayuda se envía cada mes a las cinco casas hogar.

Sin embargo, desde el inicio de la pandemia los brazaletes ya no tienen demanda, por lo que Denisse ha tenido que ingeniárselas para continuar recaudando recursos para su fundación.

“De reciclar joyería cambió a hacer manualidades para vender”, dijo. “Me puse a hacer mascarillas, a hacer macetas con plantitas y las vendí; este año hemos cambiado nuestro método de recaudar fondos”.

Ideas no le faltan. Hace poco reunió a varias mujeres emprendedoras para que ofrecieran sus productos en una reunión que organizó en su casa; la única condición era que cada le donara veinte dólares de sus ganancias. Al final, cada empresaria donó el doble de lo acordado y además Denisse vendió unas plantas que tenía en su jardín. Al terminar el día, en lugar de recaudar los 140 dólares que había contemplado, acabó con 600 en la bolsa.

“A veces no sé cómo le hago, pero reúno el dinero para mandarlo a las casas hogar cada mes”, dijo.

Por si fuera poco el trabajo que tiene con su fundación, Denisse, lidera Hispanic Star en Los Ángeles, una organización sin fines de lucro que, entre otras cosas, provee ayuda en especie a las comunidades más necesitadas del condado angelino. Actualmente está enfocada en apoyar a las familias más afectadas por el COVID-19.

En este caso, corporaciones como Procter & Gamble donan productos básicos para el hogar –como jabón para lavar y artículos de limpieza– para que sean distribuidos a través de organizaciones como la que dirige Denisse, quien echa mano de sus colaboradores y de voluntarios para embolsar y entregar estos productos.

“Ver que la gente tiene tan poco es algo que me ha conmovido a seguir adelante”, dijo Denisse, quien vive de su trabajo como publirrelacionista. “Aunque les des un jabón es algo menos que ellos tienen que comprar, y ese dinero que se ahorran les sirve para comprar agua o para ajustar para la renta; por eso tengo el compromiso de ser constante con ayudar a estas personas”.

Denisse (centro) con algunos miembros de la comunidad guatemalteca a la que da ayuda. /Denisse Montalván

Quinceañeros y charlas

Casa Hogar Estrella es un lugar en Rosarito, México, que da albergue a 17 niñas que viven de las donaciones que les da una iglesia de la localidad y de la ayuda monetaria de El arete huérfano.

Además de brindar lo necesario para la subsistencia de estas niñas, Denisse Montalván se propuso proporcionarles una vida lo más parecida a la de las jovencitas de su edad, y para ello creó el programa Quinceañera, que tiene como fin celebrar con un gran evento el cumpleaños 15 de estas mujeres.

El año pasado, por ejemplo, Denisse recaudó los fondos suficientes para mandar a seis niñas a conocer Ciudad de México. Ninguna de ellas había salido de Rosarito, y mucho menos había abordado un avión. Las jovencitas viajaron en compañía de la directora de la casa hogar.

Este programa se complementa con charlas que imparte Denisse. Los temas tienen que ver con la necesidad de evitar que las niñas se involucren con depredadores o con hombres que las maltratan.

“En Guatemala ya se me fueron varias a las que supuestamente se las robaron”, dijo Denisse. “Pero no se las roban, ellas se van porque un hombre les promete que les va a comprar ropa, perfumes y todo lo que ellas no tienen”.

Para ayudar visita: theorphanedearring.com