Carlos Vela, el villano que entregó el partido del LAFC en la final de la Concachampions

Esta vez el mexicano no fue el héroe del juego, sino todo lo contrario

Carlos Vela falló al ataque y a la defensa en jugadas que pudieron cambiar el marcador.
Carlos Vela falló al ataque y a la defensa en jugadas que pudieron cambiar el marcador.
Foto: Alex Menendez / Getty Images

Carlos Vela entregó el trofeo de la Concachampions a Tigres al fallar en dos jugadas clave que pudieron cambiar el rumbo del partido. A diferencia de otras ocasiones en las que se ha vestido de héroe al acertar, esta vez se convirtió en el villano al equivocarse. Y un jugador como él simplemente no puede hacer eso, menos en los momentos importantes.

El mexicano se quedó con las ganas de conseguir el título regional, el primer campeonato con su club actual, pero en gran parte él fue culpable, ya que pudo sentenciar el partido al minuto 64, cuando quedó a la altura del manchón penal de frente a la portería, sin marca, y falló el disparo que pudo ser el 0-2 a favor de los Black & Gold, una diferencia que pudo ser definitiva, una lápida difícil de superar; sin embargo, al fallarla, el marcador se mantuvo 0-1 y Tigres obtuvo su justo premio a la insistencia al empatar unos minutos más tarde y, en la recta final del encuentro, darle la vuelta y sellar el 2-1.

La otra jugada en la que intervino y le costó un gol a su equipo fue en el tanto de Hugo Ayala, cuando Tigres cobró un tiro de esquina a primer palo y “Cracklitos”, quien lo seguía muy de cerca en la marca y pudo incomodar al jugador felino cuando remató, no lo hizo, sólo se puso detrás de él, esperando no tocara el balón y él pudiera rechazarlo, pero eso no pasó, Ayala conectó de cabeza y mandó el balón al fondo de la red, lo que empató el partido y le dio un impulso anímico a Tigres para finiquitar la remontada minutos después.

Al final del encuentro se le vio a Carlos Vela lamentando el resultado con el rostro desencajado, pero ya no había nada qué hacer. El delantero mexicano perdió otra final y tuvo gran parte de culpa. Ahora sumó un fracaso más a su racha negativa de 15 años sin ganar campeonatos, desde el 2005 cuando levantó la Copa Mundial Sub-17 con la Selección Mexicana, pese a su exitosa trayectoria en Europa y ahora en la MLS.