Tomará 10 años vacunar contra COVID-19 al público en EE.UU. a este paso

Por Joe Murphy y Corky Siemaszko - NBC News

La vacuna contra COVID-19 se ha aplicado a personal médico y a ancianos.
La vacuna contra COVID-19 se ha aplicado a personal médico y a ancianos.
Foto: JOSEPH PREZIOSO / AFP / Getty Images

El programa de la Administración Trump para distribuir la vacuna contra el COVID-19 necesita un cambio de ritmo, pues al paso actual tomaría casi 10 años vacunar a suficientes estadounidenses como para controlar la pandemia, según demostró este martes un análisis de NBC News, la cadena hermana de Noticias Telemundo.

El objetivo del programa de la Casa Blanca denominado Operation Warp Speed —una asociación público-privada liderada por el vicepresidente, Mike Pence, con el fin de producir y administrar las vacunas contra el coronavirus de manera segura y efectiva al público— es garantizar que el 80% de los 330.7 millones de personas en Estados Unidos estén vacunados para finales de junio.

Para alcanzar esa meta, un poco más de 3 millones de personas tendrían que vacunarse diariamente, de acuerdo con los cálculos matemáticos.

Hasta el momento, sin embargo, solo alrededor de 2 millones de personas —la mayoría de ellos trabajadores de salud en primera línea y algunos residentes en hogares de ancianos— han recibido la primera inyección, de los 11.5 millones de dosis que se entregaron en las últimas dos semanas, según una revisión que NBC News realizó de los datos de agencias federales y estatales.

“No creo que podamos distribuir los 20 millones de dosis que se prometieron” este año, dijo este martes a la cadena CNBC el doctor Scott Gottlieb, excomisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de la Administración Trump y miembro de la junta de la farmacéutica Pfizer.

“Georgia, por ejemplo, acaba de comenzar a vacunar en los hogares de ancianos ayer, y fue autorizada para usarse hace casi tres semanas”, dijo Gottlieb. “Así que llegamos tarde a algunas de estas instalaciones”.

Pero una vez que la gente comience a recibir la primera vacuna, dijo, “pronto comenzará a verse un impacto en la población más vulnerable”.

Los datos, dijo Gottlieb, quien dirigió la FDA desde 2017 hasta 2019, muestran que la vacuna “provee una protección parcial después de la primera dosis”.

“No sabemos exactamente cuál es la magnitud de esa protección y cuánto dura”, dijo. “Pero hay evidencia de que existe una protección parcial después de la primera dosis”.

El presidente electo, Joe Biden, criticó a la Administración Trump más tarde este martes por “quedarse por debajo” en la rapidez con que se vacuna a las personas.

“Estamos agradecidos con las empresas, médicos, científicos, investigadores y participantes de ensayos clínicos y Operation Warp Speed ​​por desarrollar rápidamente las vacunas”, dijo. “Pero como temí y advertí durante mucho tiempo, el esfuerzo por distribuir y administrar la vacuna no está progresando como debería”.

Poco tiempo después, Trump tuiteó que “está en manos de los estados distribuir las vacunas” y repitió la falsa afirmación de que Biden “fracasó con la gripe porcina”.

La doctora Celine Gounder, miembro de la junta asesora de Biden para el COVID-19, y el doctor Ashish Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, advirtieron que Estados Unidos no cumplirá con las proyecciones de los funcionarios de la Administración Trump de proveer una inyección a los estadounidenses que lo deseen, antes de la primavera.

Pence, quien recibió su primera dosis este mes, está de vacaciones en Colorado. En un comunicado, el portavoz de Operation Warp Speed, Michael Pratt, insistió en que “se espera un desfase entre el tiempo en que se ponen las vacunas y cuándo se informan estos datos”.

Trump, quien durante meses restó importancia al peligro de la pandemia, que ha infectado a más de 19.4 millones de personas y ha cobrado más de 336,000 vidas en Estados Unidos, prometió en septiembre que se distribuirían 100 millones de dosis antes de fin de año.

Pero en diciembre, cuando se administraron las primeras dosis, el principal científico de Operation Warp Speed, el doctor Moncef Slaoui, redujo la proyección a 20 millones.

El doctor Anthony Fauci, el principal epidemiólogo del Gobierno, dijo a CNN el martes: “Bueno, ciertamente no estamos en las cifras que queríamos estar a fines de diciembre”.

El zar de las pruebas de COVID-19 de la Administración Trump, el doctor Brett Giroir, subsecretario de Salud y Servicios Humanos, dijo a NBC News este martes que el reporte de que se habían administrado 2 millones de inyecciones es “una subestimación”.

Giroir sí estuvo de acuerdo en que el Gobierno no podrá cumplir la meta de vacunar a 20 millones de personas antes del Año Nuevo.

“La semana pasada tuvimos, incluidos los hospitales, unas vacaciones de Navidad, lo cual ralentiza las cosas”, dijo. “Y solo han pasado 15 días desde que se administraron las primeras vacunas”.

Más vacunas están llegando a más personas, agregó Giroir.

“Queremos hacerlo más rápido”, dijo. “Me encantaría tener a todos vacunados a estas alturas. Tendremos otros 30 millones de dosis en enero, otros 50 millones de dosis en febrero, y eso tendrá rápidamente un impacto, particularmente en nuestras comunidades vulnerables”.