La Casa Blanca defiende la legalidad del bombardeo a paramilitares iraníes en Siria

A Biden, que viajaba por Texas, le preguntaron el viernes qué mensaje tenía la intención de enviar a Irán con los ataques aéreos. El presidente respondió: "No se puede actuar con impunidad"

La Casa Blanca defiende la legalidad del bombardeo a paramilitares iraníes en Siria
Primer plano de edificios destruidos en el cruce entre Irak y Siria después de los ataques aéreos de EE.UU., el 26 de febrero de 2021.
Foto: SATELLITE IMAGE 2020 MAXAR TECHNOLOGIES / EFE

La Casa Blanca ha defendido a través de su portavoz, Jen Psaki, y el portavoz del Pentágono, John Kirby, que el bombardeo, que mató a 22 milicianos apoyados por Irán en Siria, se ajustaba a la legalidad y fue “proporcionado”.

“El presidente está mandando un mensaje nada ambiguo de que protegerá a los estadounidenses y, cuando están amenazados, él tiene el derecho a realizar acciones en el tiempo y manera que elija”, ha asegurado Psaki en declaraciones a los medios durante el viaje del presidente Joe Biden a Texas.

Psaki ha citado el artículo que permite al presidente tomar decisiones para proteger al personal de Estados Unidos -amenazado por estas milicias que hace unas semanas dispararon varios cohetes contra la Embajada estadounidense en Bagdad-, así como al artículo 50.1 de Naciones Unidas.

También ha añadido que el equipo legal del Departamento de Seguridad Nacional examinó esta legalidad antes de que se llevara a cabo el ataque.

La portavoz también ha asegurado que se informó a los compañeros de la Coalición contra Estado Islámico, incluida Rusia, y a los líderes del Congreso.

Por su parte, el portavoz del Pentágono, John Kirby, ha asegurado en una entrevista en MSNBC que se trató de un ataque “legal y proporcionado” para proteger los intereses de Estados Unidos en la región.

El ataque y la relación con Siria

Kirby ha asegurado que el balance de daños está en proceso, pero fuentes locales aseguran que 22 personas murieron a causa de los bombardeos. Se trata de supuestos milicianos progubernamentales sirios apoyados por Irán.

En un comunicado, el Departamento de Defensa estadounidense ha resaltado que el ataque ha destruido “múltiples instalaciones situadas en un punto de control fronterizo utilizado por varios grupos milicianos respaldados por Irán”, incluidos Kataib Hezbolá y Kataib Sayid al Shuhada (KSS), también conocido como Batallón Sayid de los Mártires.

Por su parte, Psaki ha asegurado que Biden sigue abierto a buscar una solución diplomática al conflicto sirio y que tiene como objetivo “desescalar las actividades en Siria e Irak” y que este tipo de acciones se realizarán “de manera deliberativa”.

“Te diré que es importante para el presidente asegurarse de que hay una evaluación de Inteligencia específica y tomarse tiempo para hacerla y asegurarse de que se ha realizado el trabajo para identificar los objetivos adecuados. Por eso han pasado unos cuantos días desde el ataque inicial (a la embajada estadounidense)”, contestó Psaki al ser preguntada sobre cómo se tomó la decisión.

Asimismo, la portavoz ha asegurado respecto a las conversaciones con Irán para la vuelta al pacto nuclear que Estados Unidos ya ha aceptado la invitación a negociar de la Unión Europea y que “está esperando a escuchar la respuesta (de Irán)”.

Controversias en EE.UU.

El ataque ha sembrado la controversia a nivel doméstico con disparidad de opiniones entre los distintos congresistas. Paradójicamente, algunos republicanos han mostrado su apoyo a la decisión y algunos demócratas su rechazo.

En el caso de los primeros, destaca el senador republicano por Oklahoma, James Inhofe, que lidera a este partido en el Comité de Servicios Armados y ha asegurado en un comunicado recogido por Bloomberg que “los ataques fueron una correcta y proporcionada respuesta para proteger a los americanos”.

“Estoy esperando más información de la respuesta de la administración a la agresión iraní”, ha remarcado.

Por el contrario, el senador demócrata por Virginia, Tim Kaine, quien fuera candidato a la vicepresidencia junto a Hillary Clinton en 2016, ha asegurado que “los ciudadanos estadounidenses merecían escuchar los argumentos de la administración de estos ataques y la justificación legal para no buscar la aprobación del Congreso”.

En la misma línea se ha manifestado la congresista por California, Ro Khanna, que ha señalado que “no hay absolutamente ninguna justificación para que un presidente autorice un ataque militar sin aprobación del Congreso si no es en defensa propia”, cláusula que ha invocado el equipo de Biden.