Millones de trabajadores esenciales se quedarán también sin el cheque de estímulo de Biden

El paquete de rescate estadounidense deja fuera a los indocumentados que han estado en primera línea de combate durante la pandemia

Millones de trabajadores esenciales se quedarán también sin el cheque de estímulo de Biden
Muchos de estos migrantes tienen trabajos que no se pueden realizar desde casa.
Foto: Brent Stirton / Getty Images

Mientras se acerca el momento en el que la mayoría de estadounidenses recibirá su tercer pago directo federal desde que empezó la crisis del coronavirus, millones de trabajadores indocumentados volverán a quedarse sin ayuda, a pesar de que muchos de ellos realizan labores consideradas esenciales.

El plan de rescate estadounidense -que incluye, entre otras cosas, los cheques de estímulo- se aprobó por una ajustada mayoría (y sin ningún voto republicano) en ambas cámaras del Congreso y el viernes lo firmará el presidente Joe Biden para convertirlo en ley.

Igual que pasó con las dos rondas anteriores, esta legislación excluye de recibir un dinero especialmente necesario a los inmigrantes indocumentados, que pagan impuestos a través de su número de identificación del contribuyente (ITIN).

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El paquete de estímulos de $1.9 billones de dólares -considerado el primer triunfo legislativo de Biden- enviará un total de $1,400 dólares a quienes ganen menos de $75,000 dólares al año (o menos de $150,000 dólares en el caso de parejas) y otros $1,400 dólares a cada dependiente que tengan a su cargo.

El Congreso sí incluyó (al igual que en la ley de diciembre) a los ciudadanos estadounidenses casados con una persona indocumentada. Y, por primera vez, los niños ciudadanos estadounidenses con padres indocumentados sí serán elegibles.

Esto supone que 2.2 millones de personas -niños que tienen números de Seguro Social (SSN) y padres migrantes- podrán recibir su pago de estímulos, según la directora de inmigración del Centro de Derecho y Política Social, Wendy Cervantes, que considera que se trata de “un paso importante”.

Sin embargo, aunque la nueva ley puede ser “más inclusiva con los inmigrantes”, “el Congreso sigue excluyendo sin escrúpulos a 9.3 millones de trabajadores inmigrantes y contribuyentes“, señala Marielena Hincapié, del Centro Nacional de Derecho Migratorio.

Los indocumentados están entre las personas que han salido peor paradas por la crisis sanitaria y económica que ha desatado el coronavirus. Hay una cantidad desproporcioanada de estos inmigrantes en los rubros que han sufrido despidos masivos por las restricciones de la pandemia, como los restaurantes y los hoteles. Además, su estatus migratorio tampoco les ha permito calificar para desempleo tras perder su trabajo.

También son indocumentadas buena parte de quienes mantienen a flote la industria alimentaria, tanto en agricultura como en los almacenes de empaquetado de productos cárnicos como en tiendas y supermercados. Su situación migratoria y económica les impide dejar el trabajo o hacerlo desde casa y mantener las medidas de seguridad para prevenir la propagación de COVID-19.

En 2015, 4.4 millones de personas pagaron $23.6 mil millones de dólares en impuestos usando un ITIN, según el Consejo Estadounidense de Inmigración. Sus impuestos (pagados a través de su ITIN) han contribuido a pagar los fondos gubernamentales de rescate, pero no podrán beneficiarse de ninguno de los programas de ayuda federal.