Arturo O’Farrill hace música con conciencia

"Estoy al servicio de la gente y eso me da mucho orgullo", dice el destacado jazzista mexicano

El célebre pianista de jazz filmó un concierto en Nueva York a petición del Soraya. Foto: Laura Marie
El célebre pianista de jazz filmó un concierto en Nueva York a petición del Soraya. Foto: Laura Marie
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Durante los primeros años de su vida, Arturo O’Farrill no quería saber nada de la música. Ya tenía 7 años y no tenía ningún interés. Pero a los 12 llegó a sus manos un disco de Miles Davis. Luego se encontró con uno de solista de Herbie Hancock. Fue entonces cuando su vida cambió.

“Desde ese momento decidí que me iba a dedicar a aprender el piano [y tocar] como Herbie Hancock”, dijo el célebre pianista de jazz, hijo del también célebre jazzista cubano, Chico O’Farrill. “Después de eso me ocupé mucho profesionalmente”.

Y por increíble que parezca –y debido a su rápido ascenso a la fama–, no fue sino hasta después de que cumplió 20 años cuando conoció a fondo la música de su padre, quien es considerado uno de los más grandes compositores, arreglistas, instrumentistas y conductores del jazz latino de todos los tiempos.

“Poco a poco me fijé que la música latina es compleja, y que tiene los elementos que tiene el jazz”, dijo Arturo en una conversación telefónica desde su casa en Brooklyn, Nueva York. “No puedes tocar jazz sin incluir el elemento latino”.

Eso lo inspiró a diversificar su carrera, y de pianista se convirtió en compositor, arreglista, conductor y además en maestro; es profesor de estudios globales de jazz y de música en la escuela de música Herb Alpert de la Universidad de California en Los Angeles. Sus clases se enfocan en la interpretación y en la composición y en redefinir los perímetros del latin jazz.

“Tengo una vida bendecida, y la razón es que yo estoy al servicio de la gente y eso me da mucho orgullo”, dijo el músico de 60 años, que nació en México pero que se crió en Nueva York. “Puedo decir que dejé la vida mejor de como la encontré”.

Parte de esa contribución se puede apreciar en Fandango at the Wall—The Shape Shifter Sessions, el filme de la presentación de un concierto en el que actúan O’Farrill y la Afro Latin Jazz Orchestra. El show fue grabado en el Brooklyn Shapeshifter Lab especialmente para y producido por The Soraya de Los Angeles como parte de la serie Together Apart: Behind the Screens.

Este evento, grabado en plena pandemia bajo estrictas medidas sanitarias, se realizó luego de que este recinto de arte cancelara la presentación que O’Farrill tenía programada para octubre de 2020 en este centro. Fandango ya está disponible en la página oficial del Soraya, y cuenta con la participación especial de la cantante Mandy González, los Villalobos Brothers –intérpretes de son jarocho– y maestros también jaraneros que actuaron virtualmente desde Veracruz y Tijuana, México.

“Me emociona mucho porque era en un momento muy feo de la pandemia”, dijo el músico ganador en seis ocasiones del Grammy. “El lugar donde lo hicimos estaba muy frío y teníamos abiertas las puertas y ventanas […] Mujeres y hombres tenían mucho miedo y muchas razones para no hacerlo, pero lo hicimos porque esa es la meta del músico, servir al público”.

Y en este renglón, y como uno de sus cometidos como artista, O’Farrill trabaja actualmente en una ópera inspirada en el asesinato de un inmigrante ecuatoriano en Nueva York hace unos años. Incluirá música moderna y sudamericana.

“Por muchos años fui músico y viajaba por todas partes pero no tenía paz”, dijo. “Pensé, ‘¿cómo puedes hacer arte sin consciencia?’ […] Y empecé a combinar mis convicciones con mi creatividad, y cuando pasó eso empecé a sentir paz; creo que el artista tiene que reportar sobre las cosas que están pasando”.

A partir de ese momento, dijo, empezó a tener más éxito “y entendí la razón de por qué existo”.

Fandango at the Wall—The Shape Shifter Sessions está disponible en shapeshifterlab.com. Gratis; se sugiere una donación de $20. Informes thesoraya.org.