Julio César Chávez Jr. se lleva una paliza de parte de Anderson Silva, quien tiene 46 años de edad

La leyenda brasileña del UFC impresionó con su buen boxeo y le pasó por encima a Chávez Jr., quien dijo que la decisión de los jueces no le hizo justicia

Julio César Chávez Jr. se lleva una paliza de parte de Anderson Silva, quien tiene 46 años de edad
Chávez Jr. fue superado claramente por el brasileño Anderson Silva.
Foto: Ismael Ramírez / Agencia Reforma

Julio César Chávez Jr. primero perdió $100,000 dólares por no dar el peso acordado y luego este sábado en Guadalajara perdió la pelea contra Anderson Silva, una leyenda de las artes marciales mixtas que tiene 46 años de edad.

La derrota por decisión dividida contra un hombre que proviene de otro deporte y que es 11 años mayor se convierte en la cuarta de Chávez Jr. en sus últimos seis combates. Pero más que un fracaso de escándalo de “Junior”, la pelea en el Estadio Jalisco fue un nuevo logro de “La Araña” Silva, quien se vio natural en el ring.

Los jueces anotaron la pelea a 8 rounds por 77-75, 75-77 y 77-75 en favor de Anderson Silva, un fallo demasiado generoso para el sinaloense, a quien en realidad  le pasaron por encima.

Chávez Jr. dijo que la decisión no le hizo justicia. El viernes pesó 184.4 libras, por lo que fue sancionado con $100,000 dólares para la bolsa de Silva, quien luego en el ring completó su perfecto y lucrativo viaje a Guadalajara.

“Creo que me quedé en corto en tirar golpes, lo dejé hacer su pelea, en ocasiones me arrimó a las cuerdas, hizo su trabajo, pero pienso que la pelea no la ganó, a lo mucho un empate”. dijo Chávez Carrasco.

“La cortada me sacó un poquito de balance”, agregó. “Pero en ningún momento sentí que él dominara la pelea como para ganarla”.

Silva tomó el control de la pelea en el cuarto round cuando conectó un fuerte uppercut al principio y una izquierda volada cuando el asalto terminaba. El brasileño se dio el lujo de bailotear en el ring con su carisma natural que fue parte de su maravillosa carrera en el UFC.

Aunque por momentos pareció olvidar en qué deporte estaba al soltar algunos golpes con el codo, Silva se vio en ritmo, con rapidez de manos y mejor defensa que “Junior”.

La pelea tuvo algunos momentos de “pancracio”, como en el tercer round cuando Silva le pedía a Chávez que le pegara fuerte e incluso se regresó a la esquina para que eso sucediera, animando al público.

Chávez, quien fue perdiendo su defensa, empezó a sangrar en el round 7 por una cortada alrededor de su ojo derecho. Los asaltos finales fueron todos del amazónico, cuya condición física superior hizo palidecer a la del mexicano, quien sin embargo dijo que seguirá en el boxeo.