El Senado de Texas aprueba una de las leyes sobre el derecho al voto más restrictivas de EE.UU.

El gobernador republicano Greg Abbott ha asegurado que planea firmar la nueva ley electoral de Texas en los próximos días

La nueva ley de voto en Texas entraría en vigor en tres meses.
La nueva ley de voto en Texas entraría en vigor en tres meses.
Foto: Elijah Nouvelage / Getty Images

La Asamblea estatal de Texas aprobó el martes un proyecto de ley que pretende una serie de medidas restrictivas del derecho al voto en el estado, pese a la oposición de los demócratas.

La versión final de un proyecto de ley republicano llamado SB1, que implementará nuevas y estrictas reglas de votación, está lista para ser enviada al escritorio del gobernador Greg Abbott,  después de meses de intensas batallas partidistas sobre cómo se deben llevar a cabo las elecciones en el estado, según The Washington Post.

La Cámara aprobó la medida por 80 votos contra 41, y un republicano se unió a los demócratas en la oposición. El Senado, con mayoría republicana, siguió varias horas después con una votación de 18 a 13 en la línea del partido.

La Cámara de Texas aprobó el proyecto de ley el viernes pasado después de más de 12 horas de debate el jueves, pero los republicanos en el Senado estatal querían eliminar una de las enmiendas aprobadas por la Cámara antes de enviar el proyecto de ley a Abbott.

La votación fue una victoria para el gobernador Greg Abbott. El gobernador había convocado dos sesiones legislativas especiales como parte de un esfuerzo de larga duración para aprobar la medida electoral, que entrará en vigor en tres meses.

Después de la votación del Senado, Abbott dijo en un comunicado que espera que el proyecto de ley se convierta en ley, y agregó que “solidificará la confianza en el resultado de nuestras elecciones al hacer que sea más fácil votar y más difícil hacer trampas”.

La legislación que regulará el derecho al voto en Texas prohíbe que los recintos de votación estén abiertos las 24 horas, brinda más acceso a los observadores electorales partidistas que pueden influenciar en el proceso electoral y agrega requisitos de identificación para votar por correo; prohíbe a los funcionarios enviar solicitudes de boletas de voto ausente no solicitadas y crea nuevas reglas, con posibles sanciones penales, para los trabajadores electorales y las personas que ayudan a los votantes, según CBS News.

También impone limitaciones para emitir las boletas por correo y facilita la revocación de una elección.

Los legisladores demócratas de Texas, que se han opuesto ferozmente a las propuestas electorales respaldadas por los republicanos, han alegado que el proyecto de ley puede dificultar la votación de los votantes minoritarios o discapacitados y se basa en la premisa falsa de un fraude electoral generalizado.

Los demócratas de la Cámara rompieron el quórum de la Asamblea estatal durante 38 días este verano para evitar que la legislatura aprobara ese proyecto de ley electoral.

La aprobación de la legislación divisiva fue la última señal del impacto de los ataques del expresidente Donald Trump a la integridad de los sistemas de votación del país, un asalto que se intensificó después de su derrota en noviembre de 2020.

Desde entonces, los legisladores republicanos de todo el país se han hecho eco de sus afirmaciones infundadas de que el fraude electoral está muy extendido. Texas se unirá al menos a otros 17 estados que han endurecido sus reglas para emitir votos y realizar elecciones desde la derrota de Trump.